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El vicefiscal general Jorge Perdomo dijo que por ahora, no hay elementos jurídicos para declarar como delito de lesa humanidad el magnicidio del candidato presidencial Álvaro Gómez Hurtado, ocurrido hace 19 años en el norte de Bogotá.
La declaración de Perdomo se conoce luego de que varios expresidentes enviaran una carta al fiscal Eduardo Montealegre pidiéndole que se pronuncie al respecto.
Se conoció que la fiscal delegada que adelanta la investigación por el magnicidio del líder conservador, les hizo saber a sus superiores que en el proceso no se han encontrado nuevos elementos probatorios que permitan inferir que el magnicidio hizo parte de una campaña sistemática de una organización criminal definida.
Por el momento la hipótesis que aún se sostiene apunta a que el crimen fue cometido por un sector de la inteligencia militar de la época de los hechos, y así se determinó desde el comienzo mismo de la investigación, que ha dejado a un suboficial del Ejército condenado como autor material, a otros tres procesados y un exdirector de inteligencia acusado.
Aunque el fiscal Montealegre no respondió oficialmente la carta que le hicieron llegar los expresidentes, el vicefiscal Perdomo tomó la vocería oficialmente en este asunto, al responder preguntas de periodistas que lo abordaron durante un evento en Barranquilla.
“Por ahora no hay elementos que permitan a la fiscal del caso inferir que se trató de un delito de lesa humanidad, porque no se cumplen los postulados que exige la ley”, aclaró tras advertir que las investigaciones continúan para que, en caso de que afloren esos elementos, se declare como de lesa humanidad este magnicidio y se evite su prescripción.
La Fiscalía también se ha negado a declarar como crimen de Estado este homicidio, como lo ha solicitado la familia del inmolado dirigente conservador, basada en el testimonio del capo del narcotrafico Hernando Gómez Bustamante, alias ‘Rasguño’, preso en una cárcel de Estados Unidos.
De acuerdo a ‘Rasguño’, el magnicidio fue instigado y planificado por el entonces presidente Ernesto Samper y su ministro del Interior, Horacio Serpa Uribe.
La Fiscalía no se atrevió a darle credibilidad a este testimonio, por considerarlo descabellado e imposible de probar.
La justicia norteamericana no le reconoció a ‘Rasguño’ tampoco ningún tipo de beneficio por su supuesta colaboración que había ofrecido en el caso del magnicidio de Álvaro Gómez.
La Fiscalía de momento se apresta a escuchar en versión al coronel (r) del
Ejército, Jorge Eliecer Plazas, recientemente detenido por el homicidio del periodista Jaime Garzón, igualmente atribuido a miembros de la inteligencia militar.
Tampoco se descarta que sea llamado a dar explicaciones el general (r) Rito Alejo Del Rio, mencionado por un exparamilitar desmovilizado, quien aseguró ante la Fiscalía que en una cumbre en una
finca, se acodó que milicianos de las Autodefensas ejecutaran el crimen con el apoyo del Ejército, en cabeza del señalado oficial.