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El club de fútbol Deportes Tolima tendrá que pagar más de COP 430 millones de indemnización a Roger Fabricio Rojas Lazo, conocido como “El Roro”, un hondureño que jugó para el equipo menos de un año. El jugador, ya retirado, fue comprado en 2020 por el club por EUR 300 mil, pero solo estuvo alineado en nueve partidos, en los que no marcó ningún gol y solamente hizo una asistencia. Sin embargo, recibirá la millonaria suma, porque la justicia colombiana encontró que en medio de la pandemia por covid-19, Deportes Tolima le bajó el sueldo, dejó de pagarle auxilios y lo excluyó de acuerdos laborales. El pleito fue tan grande, que el proceso llegó a lo más alto de la justicia: la Corte Suprema de Justicia.
Deportes Tolima compró a “El Roro” en enero de 2020 al club Sabah FK, de la primera división de Azerbaiyán, para que llegara como refuerzo a su delantera para los torneos nacionales y para la Copa Libertadores que jugaba ese año. El hondureño y el club firmaron un contrato que iba desde el 3 de enero de 2020 hasta el 20 de diciembre del mismo año, en el que acordaron que se le pagaría un salario mensual de alrededor COP 18 millones además de dos auxilios, uno para alimentación y otro para vivienda, cada uno por cuatro millones de pesos. El acuerdo entre el club y el jugador se estaba cumpliendo a cabalidad, hasta que el 13 de marzo de ese año la Dimayor suspendió los torneos por culpa de la pandemia.
Al no tener competencias y disminuir los entrenamientos para evitar contagios, Deportes Tolima renegoció con sus jugadores. Con Rojas Lazo se acordó el pago de un salario de COP 12 millones, pero nunca se habló sobre los auxilios de alimentación y vivienda, solamente se le dejaron de pagar. Con las nuevas condiciones, el hondureño continuó trabajando con el club hasta agosto de ese año, cuando fue incapacitado durante 27 días por un problema renal. El 24 de septiembre, los médicos le dieron luz verde para volver a entrenar con el equipo, pero, según le contó a la justicia, el club no lo dejó estar con sus compañeros y lo excluyó de las instalaciones, pese a que el torneo se había reanudado un mes atrás.
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El punto central del pleito que acaba de perder Deportes Tolima contra “El Roro” se dio en octubre de 2020, cuando el club acordó pagar nuevamente los salarios completos a sus jugadores, menos a él. La razón del club para mantenerlo con un sueldo más bajo fue que durante esas incapacidades que tuvo el delantero, fue diagnosticado con problemas renales y de presión arterial, por lo cual los médicos recomendaron apartarlo de entrenamientos de alto rendimiento y mantenerlo bajo control médico hasta diciembre de 2020. En palabras sencillas, Deportes Tolima decidió que como no podía rendir igual que los demás jugadores, no se le podía pagar igual.
“El Roro”, en enero de 2021, pasó del club colombiano al Cartaginés de Costa Rica, pero dejó marchando en el país una demanda laboral en contra de Deportes Tolima porque, según él, fue víctima de “un trato desfavorable y, en consecuencia, discriminatorio en materia salarial”. Le pidió a la justicia que ordenara al club de fútbol que le pagara los auxilios de vivienda y alimentación que dejaron de pagarle sin haberlo acordado y que, además, le pagaran las diferencias que no le fueron reconocidas cuando se le subió nuevamente el sueldo a los demás jugadores. Incluso, pidió una indemnización por el tiempo que no recibió el salario acordado inicialmente.
El caso del jugador hondureño aterrizó primero en el juzgado sexto laboral de Ibagué, que en septiembre de 2023 encontró que, en efecto, el club había dejado de pagarle sin razón los auxilios que recibía el futbolista por vivienda y alimentación. Por eso, esa instancia condenó a Deportes Tolima a pagarle al deportista COP 35 millones de indemnización por cada uno de los auxilios, es decir, COP 70 millones en total. Sin embargo, el juzgado determinó que no hubo discriminación ni irregularidad alguna en el contrato con el que se le bajó el salario de COP 17 millones a COP 12 millones. Con la decisión, ni el jugador ni el club quedaron conformes y lo escalaron al Tribunal Superior de Ibagué.
En noviembre de 2023, la Sala Laboral de ese tribunal, en segunda instancia, confirmó la totalidad del fallo del juzgado. Además, resaltó que, tal como lo había determinado la instancia anterior, el club deportivo no incurrió en ninguna discriminación con el jugador hondureño, pues se mantenía vigente el acuerdo suscrito en marzo de 2020. En ese punto, como reza en el expediente, Deportes Tolima no puso más reparos y estuvo de acuerdo en pagar los COP 70 millones para quedar a paz y salvo sobre los auxilios de vivienda y alimentación. Pero para el jugador eso no fue suficiente y presentó un recurso de casación ante la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia.
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El alto tribunal recibió el expediente y mantuvo intacta la condena en contra del club en lo relacionado con el pago de los auxilios que habían dejado de pagársele a “El Roro”. Lo que sí hizo la Sala fue darle un giro de fondo al caso. Con ponencia de la magistrada Marjorie Zúñiga, la corte encontró que, a pesar de lo que habían dicho inicialmente el juzgado y el tribunal de Ibagué sobre proceso, la realidad fue que Deportes Tolima sí vulneró derechos del deportista. “La Corte Suprema considera que el actor (Rojas Lazo) fue discriminado cuando se les restableció el salario a los demás jugadores en el mes de octubre, con efectos retroactivos que cobijaban los pagos a partir del 1 de septiembre de 2020”, cuando se reanudaron los torneos.
Para la Sala Laboral, aunque fue cierto que se pactó con todos los jugadores del plantel la reducción de salarios por las medidas impuestas y por la suspensión del torneo, lo que dificultó la situación económica, no era razón suficiente para no restablecerle el sueldo como a los demás. Según la corte, ese “no es un motivo válido para que no se le retornara al pago del salario inicialmente pactado”, sobre todo, porque el torneo “luego se reanudó y le permitió, como se dijo, restaurar el salario que se pactó con su nómina de jugadores al iniciar sus vínculos laborales”. De acuerdo con el alto tribunal, “el comportamiento de la institución deportiva no estaba justificado”.
Ante los argumentos que probaron que Deportes Tolima actuó sin fundamento legal válido para discriminar del restablecimiento del pago a Rojas Lazo, la corte condenó al club deportivo a “la reliquidación del salario integral, como ocurrió con los demás jugadores”. Es decir, que se le tendría que pagar el excedente que no se le dio entre el 1 de septiembre de 2020, cuando se reinició el torneo, y el 20 de diciembre, cuando dejó el club. Por eso, el alto tribunal condenó a Deportes Tolima no solo al pago de los auxilios de vivienda y el pago del excedente del salario inicial, sino que determinó que el deportista también debía ser indemnizado.
La indemnización, como se lee en la decisión de febrero de este año, “se tasará a razón de un día de salario por cada día de no pago desde el 21 de diciembre de 2020 hasta el mes 24”. Según los cálculos que hizo el alto tribunal, a “El Roro” debían pagarle COP 597 mil por cada día de los 720 que hubo de mora. En total, la sola indemnización se calculó en COP 430 millones para el futbolista. Ante la sentencia, Deportes Tolima buscó un último salvavidas para salvarse del millonario pago y presentó una tutela alegando que la Sala Laboral había vulnerado su derecho al debido proceso y que los magistrados valoraron erróneamente as pruebas del caso.
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Sin embargo, la Sala Penal de la Corte Suprema, que tuvo que resolver la tutela, no le compró esa versión al club deportivo. En su más reciente decisión, los magistrados consideraron que realmente no hubo “una indebida valoración probatoria o una interpretación errónea de las normas aplicables al asunto por parte de las autoridades judiciales accionadas”. La condena impuesta, dijo la Sala Penal “se mantiene dentro del margen de razonabilidad y se descarta que sea producto de la arbitrariedad o capricho de la autoridad accionada”. Es decir, que la indemnización a “El Roro” es justa y tendrá que pagársele los salarios que no le fueron reconocidos durante su paso por Deportes Tolima.
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