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En el campo de ceremonias de la Escuela de Cadetes de Policía General Francisco de Paula Santander, el presidente Iván Duque otorgó al director de la Policía, mayor general Jorge Luis Vargas Valencia, el grado de general, máximo rango institucional. Durante la ceremonia de ascenso e imposición de insignias, Duque le impuso la cuarta estrella al general Vargas Valencia, quien lleva una trayectoria de 36 años como uno de los hombres que ha participado en los grandes golpes contra el crimen organizado en Colombia y el encargado de dirigir el operativo contra el hombre más buscado en Colombia: Otoniel, líder del Clan del Golfo.
“Hace 36 años juré a Dios y a la Patria cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes, velar por el mantenimiento de la tranquilidad y seguridad. Hoy tengo el honor y la más grande responsabilidad de mi vida personal y profesional: dirigir 172 mil hombres y mujeres. Esta generación vive un periodo de transformaciones y nuevos desafíos: el impacto del COVID-19, la evolución del crimen, una mayor exigencia a las instituciones y una mayor participación ciudadana. sta Policía que enfrentó y derrotó a los grandes carteles del narcotráfico, al terrorismo y a los grupos de crimen organizado con estricto apego y respeto por los Derechos Humanos, siempre ha entendido que su legitimidad es la victoria”, señaló Vargas durante la ceremonia.
Vargas llegó a la dirección de la Policía a finales de diciembre de 2020 en medio de una disputa entre los generales Óscar Atehortúa y William Salamanca, director e inspector de la Policía, respectivamente. La llegada de Vargas terminó siendo una ficha de confianza en distintos sectores políticos, en el Ejército y en las agencias internacionales de inteligencia. Además, es el retorno de una línea de mando —la de los exdirectores de esa institución Rosso José Serrano y Óscar Naranjo—. El emblemático oficial tiene, como pocos, una trayectoria asociada a los grandes golpes contra los grupos al margen de la ley, como los operativos que terminaron en las muertes de jefes de las Farc y el M-19 como Raúl Reyes, Alfonso Cano, el Mono Jojoy y Álvaro Fayad, y las capturas de capos del narcotráfico como los del cartel de Cali.
La llegada de Vargas, quien es yerno del general Rosso José Serrano e hijo del fallecido general (r) José Luis Vargas Villegas, fue leída como una decisión salomónica para liberar las tensiones por el episodio que confrontó a Atehortúa y a Salamanca. “Hay que reconocer que el Gobierno tomó la decisión correcta. No solo fue cortar por la sano, sino darle la oportunidad a Vargas, porque pudo sacar a todos e improvisar. Lo que hicieron fue cortar la pelea y poner al más indicado”, dice una de las fuentes. “Además, a Vargas se lo saltaron cuando Duque puso Atehortúa”, agregó otra fuente de la Policía en diciembre pasado cuando Duque lo designó a Vargas como director de la Policía.
Un alto oficial del Ejército que comandó esa institución castrense señala que Vargas tiene una habilidad especial para entender cuando un subalterno en la cadena de información o inteligencia no está facilitando la integración con las otras fuerzas. “Inmediatamente citaba a estos oficiales y los alineaba”, apuntó la fuente militar. Agregó que Vargas es prenda de garantía para Duque, ya que su trabajo fue vital en los gobiernos de Uribe y Santos. “Como director de Inteligencia de la Policía y de la Dijín, tuvo estrechas relaciones profesionales con varios gobiernos, fiscales y cúpulas”, puntualizó la fuente.
Durante este semestre que lleva Vargas en la Dirección, ha tenido que capotear con la crisis de confianza que vive la institución por las denuncias de abuso policial en el marco de las protestas que ha vivido en noviembre de 2019, septiembre de 2020 y durante el paro nacional de 2021 que ya cumple más de 50 días. Vargas además de respaldar a sus oficiales también ha pedido que las autoridades investiguen a fondo si uniformados han participado en la muerte de civiles, agresiones, entre otros supuestos delitos que hoy son investigados por la Procuraduría y la Fiscalía. Vargas además está a cargo de las reformas al interior de la policía pero que varios sectores han señalado que son más de forma que de fondo.
El general Jorge Luis Vargas Valencia es administrador policial y administrador de empresas; tiene una especialización en Resolución de Conflictos de la Universidad Javeriana y otra en Seguridad Integral. Además, es Magíster en Seguridad Pública; graduado en el Programa de Alto Gobierno en la Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo de la Universidad de los Andes y ha participado como experto en 56 escenarios internacionales. El Director General de la Policía Nacional, oriundo de Bucaramanga, cuenta con cursos de Operaciones de Inteligencia, Interdicción de Narcóticos e Investigación postexplosión con Estados Unidos, y de Inteligencia Estratégica Nacional en la Universidad de Charles Sturt Canberra (Australia).
Antes de llegar al máximo cargo dentro de la institución, Vargas se desempeñó como Director de Inteligencia Policial y Secretario Ejecutivo Permanente de la Comunidad Latinoamericana y del Caribe de Inteligencia Policial; Director de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN), Inspector General y Director de Seguridad Ciudadana. Como oficial de Inteligencia estuvo detrás de golpes importantes como la captura de otros como alias Martín Sombra. También fue protagonista de resultados contra narcotraficantes como alias Sebastián de la Oficina de Envigado y Daniel el Loco Barrera, entre otros.