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¿Por qué el anuncio del plan integral de innovación, transparencia y efectividad que tanto ha dado de qué hablar?
El presidente Iván Duque viene en este fortalecimiento de la Policía para la innovación desde hace más de un año. Este es el resultado de todos los estudios con el fin de mejorar en estos aspectos. Todas las sociedades en el mundo piden permanentemente la mejora y el fortalecimiento de la Policía.
¿No cree que esa exigencia de la sociedad tiene que ver con los casos de abuso policial reportados en los últimos años?
No, esto viene de mucho antes, de estos estudios que menciono, y lo que hemos es condensado todo ese trabajo para hacerlos prácticos y ejecutables. Ha sido un trabajo juicioso y serio durante varios años en los que también se ha trabajado en el tema de fortalecimiento de derechos humanos. Ahora que asumo la dirección de la Policía, y creo que es el momento para plasmar este fortalecimiento institucional.
¿Cuáles son los puntos principales de este plan?
Son cuatro puntos. Primero, se hizo una revisión de la estructura con el fin de hacerla más ágil con tres grandes jefaturas. Segundo, ampliar el estatuto de carrera de la Policía Nacional, que incluye una certificación de los miembros de la institución en derechos humanos sumado a una mejora salarial para los patrulleros, y que es muy importante. Tercero, un cambio en el reglamento disciplinario para que la Inspección General tenga menos carga, pero sea más ágilen los proceso disciplinarios y de manera que nos podamos concentrar en la evaluación de los policías. Cuarto, una presentación con mayor visibilidad en el uniforme de la Policía que hacen presencia en las ciudades.
¿Cómo será esa certificación de los policías en derechos humanos?
Varias cosas: ampliar los conocimientos de toda la Policía en derechos humanos, en los procedimientos, el uso de la fuerza y la atención al ciudadano. La aplicación constante precisamente de los protocolos y estándares de derechos humanos. A su vez, habrá una referenciación con organismos internacionales para el uso de la fuerza y los derechos humanos. Habrá una serie de planes de estudio para todas las escuelas y en todas las direcciones para que se cumpla. Lo nuevo aquí precisamente está en la certificación de cada policía para que lo ponga en práctica en cada procedimiento. Ese es el cambio de fondo.
De esa certificación será parte una denominada Comisión Nacional de Estándares. ¿Quién la va a integrar y qué función va a tener?
Hay que aclarar que esa comisión de estándares no va tener ningún rol en lo disciplinario. Cuando hablamos de estándares estamos hablando de la comisión que vigila los procedimientos y las certificaciones, esto existe en varias policías. Como lo contaba, habrá una readecuación del código disciplinario en cuanto a las faltas y que también contará con otra certificación para que sean más severas. Esta comisión va estar en la Jefatura Nacional del Servicio y dentro de un procedimiento reglado se escogerán los oficiales capacitados para seguir la certificación. Será un proceso de construcción cuando se reglamente y ahora mismo estamos en ello y en los trámites previos para presentarlo al Congreso. También se consultará con Universidades y cuerpos de investigación científico para que se mejore la doctrina y los procedimientos policiales.
¿Cuándo presentarán ese documento al Congreso?
El documento está en un 85 % de redacción, de manera que la otra semana con los ponentes del proyecto de ley que está en curso (364 de 2020, que busca profesionalizar a los patrulleros que son el cuerpo base de la Policía) se añadirá este documento.
¿Cómo se garantizará que esta Comisión no se vuelva un escenario de disputa entre bandos, como el que protagonizaron hace muy poco los generales Atehortúa y Salamanca?
En la Policía no hay bandos. Lo que hay es el objeto de trabajar institucionalmente, y esta Comisión será para verificar las certificaciones, es decir, es una comisión técnica para la administración de los conocimientos en cuatro aspectos: derechos humanos, procedimientos de la Policía, uso de la fuerza y atención al ciudadano.
¿Cómo concluyeron que era necesario el aumento de los salarios de los patrulleros?
Hay que aclarar, primero que todo, que para los patrulleros hoy en servicio habrá un sustancial aumento en el sueldo y que también lo habrá para los que se incorporarán. Además, el método de convocatoria para el ascenso va ser netamente por méritos y los que actualmente tendrán una prelación para ser llamados a ocupar el grado de subintendente. Con respecto a la pregunta, es muy importante que los policías tengan un salario que represente todos los servicios que prestan. Queremos mejorar la calidad de vida de nuestros policías y así lo ha entendido el presidente Iván Duque.
¿Se tuvo en cuenta que el aumento salarial a patrulleros puede servir para reducir los casos de corrupción policial?
Precisamente este plan integral se pone en marcha para fortalecer el comportamiento de los policías.
El Ministerio de Defensa señaló que este plan integral servirá para combatir nuevas dinámicas criminales en el país. ¿A qué se refiere?
La primera es el narcotráfico. Hoy en muchas zonas del país tiene diferentes vertientes que afectan la seguridad del país. Este es el motor de la violencia que vive nuestro país y que está en todos los grupos criminales: las disidencias, el Eln, el Clan del Golfo, los Pachencas, la banda La Local en Buenaventura. Hay unos nuevos narcos puros que se están escondiendo y que con este plan integral fortaleceremos la actuación de la Policía en el territorio para poder identificar, capturarlos y llevarlos ante la justicia tanto nacional como internacional.
¿Qué se está contemplando para combatir la criminalidad en el caso de Bogotá?
Los indicadores de Bogotá tal vez son los mejores del país: -12 % en homicidio, la mayoría de hurtos están a la baja y tenemos un reto en cuanto al robo de bicicletas. Estos hechos nos preocupan y varias cosas se han hecho con el general Óscar Gómez Heredia en la Policía Metropolitana de Bogotá: apoyo con más investigadores y focalización en las estructuras que hacen presencia en zonas de la capital donde hay disputas por rentas criminales, que tiene que ver con el microtráfico. Se ha fortalecido el equipo contra el crimen organizado, un plan masivo para dar con la captura de criminales relacionados con homicidio y robos, más puestos de control a distintas horas y mayor presencia policial en horas y lugares de interés, y aumento de recompensas por información en algunos casos. Hay una estrategia en Bogotá siempre cambiante, porque la experiencia nos ha dicho que con el tiempo el delito se va moviendo. Y esto es algo que pasa en todo el país, por ende, debemos tener estrategias dinámicas.
En Bogotá también mataron hace unos días a un esmeraldero. Versiones apunta a que es otro episodio violento al interior de ese gremio. ¿Qué se sabe?
Sobre este caso no puedo aportar mayor información porque se presentaron avances importantes en la investigación e indicar algo sobre este asunto puede estropear lo que se lleva y es información bajo reserva.
General, sin dar mayores detalles, ¿este asesinato sí hace parte de una vendeta entre esmeralderos?
Reitero que no puedo dar mayor información.
Pasemos a otros temas: ¿qué tan cerca se está de la captura de “Otoniel”?
Sobre la Operación Agamenón, que adelantamos con nuestro Ejército, tengo que decir que vamos bien. En estos momentos hay unos enfrentamientos contra el Clan del Golfo en el Urabá, también se presentaron capturas de su anillo de seguridad, asaltos aéreos a zonas campamentarias y centrales de comunicación. También hemos recibido, por orden del fiscal general, Francisco Barbosa, apoyo con fiscales para dar con la captura de este criminal. La orden del presidente es que no habrá descanso para la Fuerza Pública hasta que se dé con la captura de Otoniel. Las recientes capturas a hombres de su círculo cercano nos han ayudado muchísimo en los últimos meses.
La Fuerza Pública ha capturado a varios miembros de La Local, en Buenaventura, pero sus habitantes dicen que la violencia no acabará así. ¿No es hora de cambiar el enfoque de esta lucha?
No, nuestra labor es combatir el crimen, y esta es una labor de todas las policías en el mundo. Tenemos que actuar constantemente donde haya delito. Desde que el presidente Iván Duque ordenó la intervención a Buenaventura llevamos 142 capturas, más de 100 armas incautadas al grupo, menores puestos a disposición del ICBF, entre otras acciones.
A finales de 2019, cuando era director de Seguridad Ciudadana, nos contó que una de las zonas que más le preocupaba era el norte del Cauca. ¿Aún lo es?
Esta zona es una de las prioridades de las Fuerzas Militares y la Policía. Allí tenemos priorizada la Operación Atalanta contra las columnas de las disidencias de las Farc Dagoberto Ramos y Jaime Martínez. Allí confluyen corredores de tráfico de cocaína y marihuana, y reportes de casos de homicidios. Otras zonas que tenemos priorizadas son el Catatumbo y el Urabá, que son áreas cruciales para la siembra de cultivos ilícitos y el narcotráfico.