Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El exdirector técnico y jurídico del Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, Inocencio Meléndez responsabilizó al alcalde de Bogotá, Samuel Moreno y a su hermano, el senador Iván Moreno, de la irregular asignación de las concesiones viales que se dio en el Distrito.
Dijo que al burgomaestre se le llamaba ‘la doctora’ y al parlamentario ‘el jefe’ y que ambos actuaban de acuerdo a los intereses de los empresarios Emilio Tapias y Julio Gómez. La cercanía era tal que el jefe de la administración local viajaba acompañado del pirmero de ellos cuando ya habían iniciado las indagaciones penales, según se lo habría dicho Miguel Nule, que al parecer los sorprendió en el muelle internacional del Aeropuerto hablando de 5.000 millones de pesos.
Tal era el poder de influencia de estos últimos, dice, que fue por voluntad suya que Néstor Eugenio Ramírez llegó a la Dirección del IDU, tras la salida de Liliana Pardo.
Asegura que era claro el poder de influencia de los dos empresarios, pues recibía requerimientos que, según su relato, coincidían con sus intereses. En ese sentido, aseguró, era sabido que ambos estaban interesados en que el contrato de Transmilenio por la Séptima se diera por adición al que ya tenían adjudicado para mantener la malla vial y, coincidencialmente, el alcalde lo llamó para que emitiera un concepto favorable en ese mismo propósito.
El objetivo de Tapias y Gómez, insiste, era asignarse para sus respectivos concesionarios este nuevo convenio para la adecuación de la vía, aún cuando la normatividad vigente era contraria a sus voluntades.
Señaló que aunque le explicó a Samuel Moreno que era necesario convocar a una licitación, porque de lo contrario podía caer en un hecho ilícito, éste le insistió en que hiciera lo necesario.
Añadió que la Corte Suprema de Justicia acierta cuando habla de la existencia de una oficina paralela en la que se ultimaban detalles de la contratación, pero que no se trataba de un lugar físicamente aprehensible. Manifestó que los contratistas se referían a la pareja de hermanos, “cuando lo hacían pluralmente”, como ‘la casa’.
Aseguró que los involucrados en el carrusel habían conformado una oficina paralela en cada área del IDU, en compañía del exsubdirector de Infraestructura del organismo Luis Eduardo Montenegro.