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De acuerdo con el comunicado, "el Secretariado Nacional de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejercito del Pueblo FARC-EP y el Comando Central COCE del Ejército de Liberación Nacional ELN, hacemos llegar a todos los guerrilleros y guerrilleras de las dos organizaciones nuestro más caluroso, combativo, fraterno y revolucionario saludo".
Agrega el texto, dado a conocer por Anncol, que las cúpulas de las dos guerrillas se reunieron "en un ambiente de fraternidad y camaradería que nos ha permitido abocar con sinceridad y transparencia el análisis del momento actual, las perspectivas y el compromiso que como revolucionarios nos asiste, igualmente abordamos las dificultades que se han presentado entre las dos organizaciones".
El escrito plantea la necesidad de unir esfuerzos, de cara a la llegada al país de militares estadounidenses. "El capitalismo está en crisis. El imperio, como siempre lo ha hecho, trata de conjurarla por medio de la guerra, y es así como incrementa las tropas de ocupación en Afganistán enviando decenas de miles a sumarse a los ya existentes. Hoy Colombia es convertida en una gran Base Militar a su disposición para ahogar en sangre la resistencia de nuestro pueblo y, desde aquí, pretende hacer retroceder el nuevo proyecto en nuestra América que cabalga por sus valles y montañas. Como respuesta a esta pretensión guerrerista urge rescatar la bandera de la paz en Colombia como un compromiso de todo el continente".
Según las guerrillas, su objetivo es "enfrentar, con firmeza y beligerancia, al actual régimen que el gobierno de Álvaro Uribe ha convertido en el más perverso títere de los planes del imperio pisoteando la dignidad nacional, el anhelo de los colombianos, e imponiéndose a punta de cañón paramilitar y represión institucional inspirado en una concepción matrera, corrupta y mafiosa".
El comunicado se refiere a cuatro puntos alcanzados por las partes: "Parar la confrontación entre las dos fuerzas a partir de la publicación del documento, no permitir ningún tipo de colaboración con el enemigo del pueblo, ni hacer señalamientos públicos, respeto a la población no combatiente, a sus bienes e intereses y a sus organizaciones sociales. Y hacer uso de un lenguaje ponderado y respetuoso entre las dos organizaciones revolucionarias".
"Nuestro único enemigo es el imperialismo norteamericano y su oligarquía lacaya; en su contra, comprometemos toda nuestra energía combativa y revolucionaria", aseveran las Farc y el Eln en textos firmados por el secretariado general de la primera y el comando central de la segunda.