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Ante el Juzgado Segundo con función de Control de Garantías se declaró inocente Luis Alirio Mora Urrea, por el delito de lavado de activos. El comerciante es investigado como uno de los contactos para el blanqueo de dinero ilícito de la extinta guerrilla de las Farc a través de una cadena de supermercados. Este viernes se definirá la medida de aseguramiento en su contra.Sus hermanos Norberto, Uriel y Edna Mora Urrea se ecuentran detenidos por el mismo caso mientras avanzan las investigaciones.
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En el expediente de la Fiscalía, al que tuvo acceso este diario señala que los hermanos Norberto y Luis Alirio Mora Urrea, frecuentaban los campamentos de los frentes 51, 53 y 55 y la compañía móvil Abelardo Romero. “Todos eran del bloque Oriental, permeados por el poder de alias Romaña, que tenía controladas las zonas de Lejanías, San Juan de Sumapaz, Mesetas, entre otras”. Las indagaciones encontraron que Luis Alirio era supuestamente muy cercano a ellos.
Según el ente investigador, él sería el responsable de propiciar un sinnúmero de secuestros en Bogotá. “Era quien otorgaba información sobre personas a las que podían secuestrar, actividad por la cual recibía comisiones del grupo guerrillero”.
En contexto: ( La asamblea en la que las Farc les entregaron bienes a testaferros).
Además, de María Ana Bertilda Urrea y su esposo, Uriel Mora (ya fallecido), se dice que tenían un almacén de víveres en el municipio de San Juan del Sumapaz, con el que al parecer abastecían a la guerrilla. La mujer, que fue la cabeza del negocio, “influyó en las más altas esferas de las Farc. Tenemos pruebas (de) que durante la zona de despeje del Caguán visitó por una semana a alias el Mono Jojoy en su campamento”.
Así de tener un negocio pequeño en Sumapaz, el clan Mora Urrea pasó a tener un millonario negocio conformado por una red de supermercados que, según la Fiscalía, crearon por “encargo y con dineros de las Farc”. Los datos consignados en el informe de los investigadores sostienen que los supermercados (Supercundi, Mercafusa y Mercanandrea) hacían parte del plan estratégico del grupo guerrillero, pues, además de permitirle abastecerse, fijaba un mecanismo para blanquear activos y ocultar parte de su fortuna.