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«Francisco era un promotor de la paz»

El congresista pidió que se investiguen las circunstancias que rodearon el fallecimiento del profesor Francisco Javier Ocampo Cepeda.

El congresista Iván Cepeda. / Archivo
El congresista Iván Cepeda. / Archivo
Foto: DIANA SANCHEZ

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La ceremonia de conmemoración del 19º aniversario de la muerte de Manuel Cepeda Vargas, congresista de la Unión Patriótica asesinado el 9 de agosto de 1994 por uniformados con la ayuda de paramilitares, tuvo un gran ausente: su hijo Iván Cepeda. ¿La razón? El representante a la Cámara viajó a Cali a informarse de primera mano sobre las extrañas circunstancias que rodearon la muerte de su primo, el educador Francisco Javier Ocampo Cepeda, ocurrida el pasado domingo en esa ciudad.

La Policía ha dicho al respecto que Ocampo Cepeda había salido a trotar en la madrugada del domingo, junto con su hijo y un amigo, cuando tres delincuentes supuestamente intentaron robarlos. Los tres huyeron por caminos diferentes. El educador corrió hacia el barrio Brisas del Limonar, ubicado al sur de Cali, donde, al parecer, fue detenido por la Policía. Luego, supuestamente, se resistió a una requisa e intercambió disparos con el policía Olmes Oliverio Blanco Barrera, quien perdió la vida en estos confusos hechos. Según la institución, al educador de 51 años de edad se le encontraron panfletos de la organización criminal los Rastrojos y una pistola con la que habría disparado contra el uniformado.

“La hipótesis de que mi primo tenía vínculos con los Rastrojos es absurda desde todo punto de vista. Francisco era un promotor de la paz, una persona de izquierda, un educador reconocido por sus estudiantes, por la comunidad y por la Iglesia católica. Nada más lejano a su vida que involucrarse con los Rastrojos”, dijo Iván Cepeda al respecto.

Y agregó: “Mi familia ha sido perseguida por los paramilitares, quienes colaboraron en la muerte de mi padre, por ello son inadmisibles las explicaciones que da la Policía sobre su muerte y por supuesto me voy a empeñar hasta que se resuelva y se esclarezca a fondo esta situación (…) Pedimos que se investigue, que se hagan exámenes balísticos, que se esclarezcan la muerte de mi primo y la del policía Blanco Barrera”.

De hecho, la semana pasada la organización criminal los Rastrojos, con la que se pretende vincular al educador, amenazó de muerte a varios dirigentes de izquierda y a varios miembros del Polo Democrático Alternativo, entre ellos el congresista Iván Cepeda.

Pacho, el profesor

En diálogo con este diario, Cepeda hizo un reconocimiento a las manifestaciones que se han producido como rechazo a la muerte del educador. El dirigente del Polo Democrático Alternativo reconoció, entre otras, las palabras del arzobispo de Cali, Darío de Jesús Monsalve, quien en un comunicado exigió “la más completa claridad en torno a esta tragedia”.

“Es apremiante la verdad y sólo la verdad ante estas muertes, por dolorosa que la misma fuere (…) Los responsables estatales de establecerla tienen esta vez un compromiso muy serio con la conciencia pública, con el dolor y la tragedia de unas familias y de grandes comunidades educativas en las que el difunto docente estuvo como hombre de bien y de valor humano, como defensor de la verdad y del derecho, como educador de niños, adolescentes y jóvenes”, expresó el clérigo.

Además ha habido varias marchas, convocadas por los alumnos del profesor Pacho, como lo conocían, un educador con casi 20 años de experiencia, licenciado en ciencias sociales de la Universidad del Valle y magíster en sociología del mismo centro educativo. Fue profesor de la Pontificia Universidad Javeriana y de la Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium de Cali.

Ocampo Cepeda era director de varios grupos de investigación relacionados con la no violencia y la cultura de la paz. De hecho, publicó varios artículos en revistas nacionales e internacionales sobre este tema y sobre la necesidad de que los educadores tuvieran una mayor formación en derechos humanos. Por ello la incredulidad de algunos de sus allegados respecto de las versiones de la Policía que dicen que el educador andaba armado.

“Este profesor siempre fue una persona de conducta intachable. Tanto los alumnos como el cuerpo docente y los padres de familia estamos indignados por su asesinato. Están enlodando su buen nombre. Dicen que asesinó a un policía, pero Pacho era una persona muy pacífica. No lo imaginamos con un arma en la mano”, rechaza en Facebook una mujer cercana al colegio donde el profesor Pacho enseñaba.

“Pacho, como cariñosamente lo llamamos, fue un luchador incansable en la defensa de los derechos humanos e insistió fervorosamente en la construcción de un país que respetara las diferencias, un país en paz, con justicia social”, expresó al respecto la Unión de Estudiantes de Secundaria.

Ya se han anunciado investigaciones para esclarecer la muerte del educador. Algunas personas cercanas a él han dicho que se trata de un falso positivo. Serán las autoridades las que diluciden qué sucedió. Al margen de las sospechas, la Policía se sostiene en su hipótesis y la Fiscalía indaga.

jjimenez@elespectador.com

@juansjimenezh

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