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El pasado 27 de marzo falleció Deivis Eduardo Torres, quien estaba preso en la cárcel La Picota de Bogotá. En ese momento, se denunció que al parecer los guardias del Inpec le habrían propinado una golpiza. El director de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés, dio a conocer este jueves que Torres murió por una intoxicación, por consumo de cocaína. Y confirmó que la víctima tenía traumatismos por golpes.
“La causa de la muerte del señor Torres corresponde a una alteración metabólica, consistente en el aumento de la concentración sanguínea de azúcar propiciada por una intoxicación de cocaína y, segundo, por una serie de situaciones evidenciadas como traumatismos múltiples producidos por elemento contundente en miembros superiores, inferiores, abdomen y glúteos”, señaló Valdés.
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El director de Medicina Legal enfatizó en que la golpiza no fue la causa de la muerte, pero que sí tuvo una relación indirecta en ese aumento de la concentración sanguínea. Por esa razón, el director del Inpec, general Jorge Luis Ramírez, señaló que los dos dragoneantes de esa institución señalados del hecho están siendo investigados por una posible extralimitación en el uso de la Fuerza.
La investigación disciplinaria la llevará a cabo directamente la Procuraduría General. No obstante, los miembros del Inpec seguirán en los cargos. “Aquí puede determinarse que hubo una extralimitación de la fuerza y ese es el motivo de la investigación. Creo que a partir de las declaraciones que den los funcionarios que vieron y participaron de eso, se pueden establecer este tipo de responsabilidad”, dijo el general.
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Entre tanto, ya la Fiscalía General avanza en la investigación de este caso y tiene entre sus hipótesis una posible tortura. La fiscal de la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía, Stella Sánchez, señaló que ya se designó a un personal para recopilar evidencia. “La hipótesis que se plantea es homicidio pero no es descabellado pensar también que estamos frente a conductas de tratos crueles e inhumanos practicados por las personas que deberían ser garantes del cuidado y la protección de los internos”.