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El próximo 25 de mayo la Fiscalía General le imputará cargos a Andrés Torres por las amenazas que presuntamente habría hecho en contra los hermanos Alejandro y Sebastián Lanz Sánchez, estudiantes de la Universidad de los Andes y activistas de la comunidad LGBTI. Los hechos registrados entre agosto y septiembre de 2015 cuando recibieron diferentes mensajes intimidatorios.
La investigación de la Fiscalía permitió determinar que las amenazas se hicieron tras contactarlos en la red social Gindr. «La motivación de estas amenazas fue la orientación sexual de las víctimas», precisó Mauricio Noguera, fiscal de la comisión del ente en contra de delitos contra la comunidad LGBTI. (Ver Amenaza en la red Grindr)
«Existe una red social gai, la cual es básicamente de intercambio de información personal. En estos intercambios una persona les empezó a hacer amenazas contra su integridad personal a raíz de su orientación sexual y el trabajo que realizan como defensores de derechos humanos de la comunidad LGBTI en la ONG Parces», precisó.
Según la investigación esta pudo ser la motivación de Torres, estudiante de la Universidad de los Andes y quien trabaja en la comisión quinta de la Cámara de Representantes. El ente determinó que otros cinco estudiantes de la Universidad de los Andes habrían sido víctimas de este tipo de intimidaciones, tras ser contactados en dicha red social.
El fiscal aseguró que este tipo de casos se presenta con frecuencia, señalando que en muchos casos las víctimas temen denunciar para evitar represalías, puesto que este miedo se suma al hecho que los victimarios los amenazan con hacer pública toda su información frente a su orientación sexual, por lo que son extorsionados.
Este, pese a que no es el caso de los hermanos Lanz Sánchez si se presentaría en otras situaciones. «Utilizan datos personales de quienes hacen parte de estas redes y les dicen que van a hacer pública su orientación sexual o de género». (Ver Miedo en Los Andes)