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El ex director técnico y jurídico del Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, Inocencio Meléndez, podría volver a rendir cuentas por el llamado carrusel de la contratación, luego de que el Consejo de Estado recibiera una solicitud para citarlo como testigo, dentro del proceso de demanda de pérdida de investidura que cursa contra el senador Iván Moreno.
Para el declarante, quien ya ha rendido su testimonio en la Procuraduría General de la Nación por los mismos hechos, el parlamentario y su hermano, el acalde Samuel Moreno, sí intergaban un cartel de la contratación que era liderado por ellos mismos.
Dijo que al burgomaestre se le llamaba ‘la doctora’ y al parlamentario ‘el jefe’, y que ambos actuaban de acuerdo a los intereses de los empresarios Emilio Tapias y Julio Gómez. La cercanía era tal que el jefe de la administración local viajaba acompañado del primero de ellos cuando ya habían iniciado las indagaciones penales, según se lo habría dicho Miguel Nule, que al parecer los sorprendió en el muelle internacional del Aeropuerto hablando de 5.000 millones de pesos.
Tal era el poder de influencia de estos últimos, dice, que fue por voluntad suya que Néstor Eugenio Ramírez llegó a la Dirección del IDU, tras la salida de Liliana Pardo.
Asegura que era claro el poder de influencia de los dos empresarios, pues recibía requerimientos que, según su relato, coincidían con sus intereses. En ese sentido, aseguró, era sabido que ambos estaban interesados en que el contrato de Transmilenio por la Séptima se diera por adición al que ya tenían adjudicado para mantener la malla vial y, coincidencialmente, el alcalde lo llamó para que emitiera un concepto favorable en ese mismo propósito.
Durante la misma diligencia ante el Ministerio Público, manifestó que el objetivo de Tapias y Gómez, insiste, era asignarse para sus respectivos concesionarios este nuevo convenio para la adecuación de la vía, aún cuando la normatividad vigente era contraria a sus voluntades.
En su momento, señaló que aunque le explicó a Samuel Moreno que era necesario convocar a una licitación, porque de lo contrario podía caer en un hecho ilícito, éste le insistió en que hiciera lo necesario.