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La Procuraduría General de la Nación inició indagación preliminar en contra de Edmundo del Castillo y César Mauricio Velásquez, secretarios Jurídico y de Prensa de la Casa de Nariño, para establecer la eventual responsabilidad disciplinaria de estos dos funcionarios, luego de conocerse que se reunieron en la sede de Gobierno con Diego Álvarez, abogado de Don Berna, y el asesinado ex paramilitar Antonio López, conocido como Job.
Atendiendo una petición que en ese sentido hizo la Corte Suprema de Justicia, el jefe del Ministerio Público, Edgardo José Maya Villazón, anunció ayer que una unidad delegada ya tiene las pruebas del caso, después de lo que fue aportado por el presidente de la Corte Suprema, Francisco Javier Ricaurte.
En desarrollo de las investigaciones se determinará si los dos funcionarios de la casa presidencial serán llamados a rendir su versión sobre los hechos. La situación comenzó cuando, por denuncias de los medios de comunicación, se indicó que el Gobierno tenía grabaciones y videos entregados por los emisarios de Don Berna —en la reunión del pasado 28 de abril— para, supuestamente enfrentar a la Corte con el Ejecutivo.
Al parecer, con esos documentos, Don Berna buscaba dilatar su extradición hacia los Estados Unidos. Con ese objetivo el ex paramilitar habría dado la orden a su abogado, Diego Álvarez, para que se reuniera con un delegado de la Corte, buscando pedir beneficios jurídicos a cambio de colaboración. Esas fueron las grabaciones y videos entregados al Gobierno para demostrar el supuesto complot del alto tribunal en contra del Ejecutivo.
Para justificar la reunión, el secretario jurídico manifestó que tenía orden del Presidente de la República para atender cualquier situación que hubiera en contra del Gobierno. Asimismo afirmó, una vez se desató el escándalo, que no entregó las pruebas a la Fiscalía porque no eran creíbles y no se podía establecer con certeza si las personas que supuestamente hablaban en las conversaciones eran quienes decían ser. Agregó que mientras no se probaran técnicamente los contenidos de esos documentos no iba a ser presentada una denuncia y más cuando hay que guardar la debida precaución.
A su turno César Mauricio Velásquez, secretario de prensa de la Casa de Nariño, se defendió diciendo que mientras estuvo en la reunión no se habló de ese tema, ni tampoco recibió ninguna clase de documentos. Recalcó que en el momento del encuentro, alias Job era el vocero de los desmovilizados. Por otro lado Edmundo del Castillo negó que las grabaciones se hayan filtrado, a pesarde que él mismo dice que se las entregó a un periodista que un día había ido a visitarlo, “lo que demuestra que en ese caso se actuó con total prudencia y transparencia”.
No obstante, uno de los aspectos que desataron mayores suspicacias después de la visita de Álvarez y López, fue su ingreso por el sótano de Palacio. Frente a esa situación el presidente de la República Álvaro Uribe Vélez manifestó el pasado 25 de agosto, mostrando los videos de las cámaras de seguridad que daban cuenta del ingreso de los dos emisarios de Don Berna, que las imágenes demostraban que no se hizo de manera clandestina y más cuando había registros en libros de los vehículos que entraron a la Casa de Nariño.
La reunión terminó a las 7:35 minutos de la noche según los archivos de seguridad del palacio presidencial. López fue asesinado en julio pasado y al parecer continuaba vinculado a actividades ilegales, según han establecido las autoridades. Ahora la Procuraduría tiene la palabra y se esperan los primeros resultados de las investigaciones en las próximas semanas.