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En las últimas horas, las autoridades policiales y de investigación criminal de la Fiscalía informaron que alias Matamba, un curtido narcotraficante que tiene pasado en las extintas Autodefensas Unidas de Colombia y las Farc, y que es solicitado por una corte de los Estados Unidos por delitos de narcotráfico. Este grupo criminal, que opera bajo ese rótulo desde hace pocos años, está conformado por al menos 130 hombres armados en Nariño, principalmente en los municipios de Tumaco, Roberto Payán y Olaya Herrera. Sin embargo, el ente investigador y la institución policial no coinciden sobre cuales son sus relaciones mafiosas para el tráfico de cocaína.
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Mientras que la Policía dice que la Cordillera Sur hace parte del esquema de la disidencia de la Segunda Marquetalia, el grupo al margen de la ley que es liderado por Iván Márquez e integrado hasta hace unos días por Jesús Santrich que murió en circunstancias que aún no son muy claras. La Fiscalía General en cambio dice que Matamba y sus hombres estarían aliados con Otoniel, máximo líder del grupo sucesor del paramilitarismo Agc o Clan del Golfo. Lo que sí ha documentado el sistema de alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo es cómo se originó este grupo y sus pasos en los últimos años en el crimen organizado.
El 12 de agosto de 2020, el organismo veedor de derechos humanos informó que La Cordillera Sur, se expandió por el departamento en abril de 2019 desde el municipio de Policarpa con destino hacia los municipios de El Rosario y Leiva, en una carrera bélica en contra el Frente Estiven González de las disidencias de las Farc. Esto generó un desplazamiento forzado y masivo de los habitantes de las veredas Loma Pamba, Piedra Grande, El Vergel, Los Pinos, La Guadua, La Tigrera, San Miguel, San Rafael y Río Verde del corregimiento de Esmeraldas, municipio de El Rosario. Luego de este movimiento, La Cordillera Sur avanza hacia el municipio de Leiva, “logrando replegar totalmente a las disidencias del antiguo Frente 29 de las FARC-EP hacia el municipio de Balboa, Cauca”, dice la Defensoría.
El organismo estatal dijo en esa alerta temprana que la gente de Matamba, respondía a las Agc y que su consolidación en esta zona fue en pocos días en las veredas de Villa Moreno, La Laguna, Las Delicias y Peñas Blancas de Policarpa en donde concentraron “un importante número de hombres armados, centro de provisiones para estos, atención de heridos y disposición de las bajas. De este hecho se destaca no solo la capacidad de confrontación de dicho grupo sucesor del paramilitarismo, sino también la reacción tardía de la institucionalidad municipal y departamental, cuya intervención inoportuna invisibilizó la situación de desplazamiento forzado de la población civil hacia el centro poblado del corregimiento de Esmeraldas y el grave confinamiento que se presentó en zona rural de El Rosario y Leiva posteriormente”, aseguró la Defensoría.
La consolidación de las Agc en los municipios de Policarpa, El Rosario y Leiva se materializó durante los meses de mayo y junio de 2019, copando los cascos urbanos. Posteriormente, la Cordillera Sur consolidó su presencia, con personas armadas mimetizadas entre la población civil, hacia el corregimiento de Puerto Remolino, municipio de Taminango, punto ubicado sobre la Vía Panamericana que conduce a la capital del departamento de Nariño y al Departamento de Cauca y que a su vez es la puerta de ingreso y salida a la zona de Cordillera Occidental Nariñense. Además, también se movió hacia hacia algunas veredas de los municipios de Balboa y Mercaderes, Cauca.
En el marco de dicha dinámica, las Agc evidenció fuertes afectaciones a población civil, líderes, lideresas y defensores de Derechos Humanos en esta subregión. “Asimismo, desde inicios de 2020, la comunidad de los municipios de El Rosario y Leiva ha expresado preocupación por el incremento del control social que la estructura Héroes de Cordillera de las Agc ha estado ejerciendo en el territorio, especialmente hacia los corregimientos de La Sierra, Esmeraldas, Santa Rosa del Rincón y Martín Pérez en El Rosario; y hacia los corregimientos de El Palmar, El Tablón, Las Delicias, La Villa, La Florida, Santa Lucía y Nariño en el municipio de Leiva”, precisó la Defensoría.
Y agregó que “se ha logrado conocer diversas situaciones de desaparición presuntamente forzada en zona del país. Desde marzo de 2020, en el marco de algunos hechos de violencia homicida contra presuntos integrantes del grupo armado Cordillera Sur Agc, comenzaron a existir versiones sobre el posible interés de disputa por el control por parte de facciones disidentes de las otrora Farc. Luego de que fueran asesinados cuatro presuntos miembros de las Agc, el 13 de marzo de 2020, las Agc comenzaron a generar presiones en la comunidad aseverando que lo ocurrido correspondía a una acción desarrollada por disidentes de las Farc, motivando al grupo a señalar, amenazar y desplazar a algunos pobladores de la vereda Florida Baja”.
Es en este punto que la Fiscalía no coincide con la Policía, que ubica a Matamba y su gente de la orilla de Iván Márquez. En agosto de 2020, El general Marco Mayorga, comandante de la Tercera División del Ejército en el sur del país, dijo a este diario Matamba, era uno de los capos del narcotráfico más buscados en el norte y centro de Nariño y que negocia con los narcotraficantes (colombianos y mexicanos) que requieren pasar por ese corredor que desemboca, siguiendo el curso del río Patía, en el océano Pacífico. Además, la inteligencia militar indica que este grupo criminal tiene hombres que antes pertenecían al bloque Calima de las Auc y que recluta a menores de edad y a integrantes de otros grupos criminales.
Inteligencia militar describió a Matamba como uno de los narcotraficantes más poderosos de esa región, ya que sacaba hasta 10 toneladas de cocaína mensuales. “Es un hombre que tiene mucho dinero y que está acrecentando su organización porque dedica parte de sus ganancias a la compra de armamento y reclutamiento de jóvenes. A su vez, él paga una franquicia al “Clan del Golfo” (los “gaitanistas”) y les cobra la franquicia a las bandas de micro y narcotráfico que operan en los municipios de Leiva, El Rosario, Policarpa, Taminango y varias poblaciones asentadas a orillas del río Patía donde tiene influencia su organización, incluso, Samaniego”, puntualizó el general Mayorga.