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La mano derecha de Sepúlveda

Rafael Revert aseguró que el mejor amigo de Andrés Sepúlveda, Francisco Javier, era quien realizaba los pagos a los supuestos informantes de la Dirección de Inteligencia de la Policía.

El polémico ‘hacker’ Andrés Sepúlveda evalúa colaborar con las autoridades.  / Cristian Garavito
El polémico ‘hacker’ Andrés Sepúlveda evalúa colaborar con las autoridades. / Cristian Garavito
Foto: CRISTIAN GARAVITO/EL ESPECTADOR - CRISTIAN GARAVITO

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No ha dejado de sorprender la explosiva declaración de casi tres horas del español Rafael Revert, el hombre que el pasado 13 de mayo, a eso de la 1 de la tarde, le contó a la Fiscalía en detalle cómo, al parecer, durante dos meses la oficina del polémico hacker Andrés Sepúlveda filtró información del proceso de Paz en La Habana (Cuba), interceptó correos de las Farc y comandó la supuesta campaña negra en contra del presidente Juan Manuel Santos. La reunión entre el testigo estrella y el ente investigador se dio en un hotel de Bogotá. No sólo entregó pruebas valiosas, sino que no ahorró palabras para descalificar a Sepúlveda y revelar las relaciones de las principales figuras del Centro Democrático con su exjefe.

Entre los detalles de la declaración que hasta ayer se desconocían, está que la mano derecha de Sepúlveda se llama Francisco Javier, alias Pacho. Este hombre, según Revert, “era un amigo de hace muchos años (del hacker). Tiene más o menos su edad (…) Pacho tenía conocimiento (de lo que se hacía en la oficina). Al inicio no (sabía) porque Andrés me decía que le había ofrecido trabajo a su mejor amigo y no quería venir. Él trabajaba en la administración de la oficina porque Andrés no llegaba temprano, se quedaba durmiendo. Sólo le veía entrando al apartamento borracho, drogado, que no se podía ni levantar. Incluso una vez el hacker se durmió en calzoncillos en el sofá. Entonces Pacho llegaba a las 9 de la mañana, administraba la plata”.

El español también contó que Pacho habría sido el encargado de manejar la caja menor de la oficina para realizar los supuestos pagos a colaboradores de Sepúlveda en la Dirección de Inteligencia de la Policía (Dipol), quienes eran conocidos como Antonio y el Lobo. “Andrés lo envolvió (a Pacho) en el tema de pagar a la Dipol porque le decía: ‘Cuéntame esta plata y dámela para entregársela a estos tipos’”, aseguró el testigo estrella de la Fiscalía. Y es que durante su declaración, Revert fue enfático en asegurar que tenía fotos y videos de los cuatro hombres haciendo negocios, es decir, cuando se intercambiaba información por dinero. Según reveló, uno de estos encuentros se dio en la terraza de la oficina ubicada en el parque de la 93.

Otro de los hechos que narró Revert fue que la supuesta directora de la campaña de redes sociales de Zuluaga, Katherine Mateus, mejor conocida como Guadalupe, era la amante del hacker. “Guadalupe Mateus, la amante de Andrés Sepúlveda, era la directora de la campaña de redes, la parte negra de Óscar Iván Zuluaga, era la directora como de la ‘oficinita’ en la que habían (sic) nueve personas más o menos (…)”. Agregó que las personas que trabajan en esa ‘oficinita’ dejaron de contactarse con él después de que Sepúlveda lo amenazara. Asimismo, dijo que tanto Guadalupe como Pacho y los primos de éste —según el español eran amantes a la cocaína—, intentarían beneficiar al hacker en sus declaraciones.

En cuanto a la actriz Lina Luna, la esposa de Sepúlveda, Revert manifestó que a pesar de que ella sí participó en el contrato de la campaña, sólo la vio una vez y no tenía conocimiento de las actividades ilegales, ya que el propio Sepúlveda le dijo: “mi esposa no debe saber nada, nada, nada, nada”. El español también contó que “Lina Luna no conocía de todo, ella era sólo la parte de contactos y le presentó también unos de una petrolera por Putumayo. Creo que eran un montón de cositas pequeñitas así, desarrollar aplicativos, cositas así, no tenía mucho conocimiento”. Y agregó que al parecer la pareja se estaba divorciando.

Pero entre las declaraciones más explosivas está la despachada que se pegó contra David Zuluaga, el hijo del candidato Óscar Iván Zuluaga. El español señaló que David conocía el 100% de la campaña oscura, que era la persona que más visitaba a Sepúlveda, con quien se reunía en el balcón a hablar de los temas puntuales, como las cuentas de las redes sociales y de los memes, “una burla pública que se hace. Por ejemplo, recuerdo uno que era la cara de Santos con el cuerpo de un actor porno y le ponían la mermelada cayéndole por el cuerpo; otro era Santos abrazado con las Farc. Esos son memes. Burlas públicas para que la gente lo relacione con ese tipo de cosas y obviamente pues ganarse el voto”, precisó Revert.

Uno de los capítulos más curiosos de la extensa declaración del español fue cuando la Fiscalía le preguntó sobre una empresa que ha sido relacionada con las investigaciones contra la Contraloría por supuestas chuzadas. Cuando le preguntaron si esa entidad habría solicitado los servicios del hacker o si conocía una empresa de nombre Mnemo —que tiene contratos por $14 mil millones de seguridad informática con el organismo de control fiscal—, Revert contestó que no escuchó en lo “absoluto” el nombre de la Contraloría porque “él (Sepúlveda) trabajaba para esos tres clientes (…) De Mnemo no escuché nada específicamente, pero sí de una empresa china que está ofreciendo por Latinoamérica esos servicios”.

Revert le aseguró ese día a la Fiscalía que en su poder tenía un revelador video en el que se veía a Óscar Iván Zuluaga preguntando por temas del proceso de paz en La Habana. Y es que ese fue el video que publicó Semana el pasado 17 de mayo, justo cuatro días después de que el español rindiera su entrevista. Según contó el testigo, el video lo grabó desde su computador Alienwere, un equipo especial para temas informáticos. Agregó que en su poder tenía más fotos, videos y audios encriptados que comprometían al hacker con la compra y venta de información clasificada.

Este bochornoso capítulo está lejos de cerrarse. Revert continuará colaborando con la Fiscalía al contarle pormenores de visitas de grandes cabezas del Centro Democrático a las oficinas de Sepúlveda. Por ejemplo, de Álvaro Uribe dijo que el hacker le había contado que en una oportunidad el expresidente lo había visitado en su oficina y que en cuanto al tema de la campaña negra, Uribe tenía conocimiento. Sin embargo, recalcó Revert que no sabía si el hoy senador “conocía a lo del proceso de paz en La Habana”. Por ahora, Andrés Sepúlveda está entre la espada y la pared, y en estos momentos evalúa si colabora con las autoridades.

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