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Por cuarta vez el Instituto Nacional de Medicina Legal informó que no hay justificación científica que impida el traslado del coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega a una cárcel, toda vez que el tratamiento del que requiere por las afecciones de salud que lo aquejan en la actualidad no exige hospitalización.
"Al examen físico actual del señor Luis Alfonso Plazas Vega no se encuentran síntomas o signos en que indiquen la necesidad de manejo intrahospitalario", sostuvo el Instituto mediante la orden No. 1000181 remitida a la Juez Tercera Penal del Circuito de Bogotá, María Stella Jara.
Cabe recordar que en agosto de 2009, la presencia de Plazas Vega en el Hospital Militar de Bogotá había impedido que se hiciera efectiva su orden de traslado a prisión, como lo ordenó la operadora jurídica en ese entonces.
Sin embargo, fue un examen practicado por Medicina Legal, del que se derivan las mismas conclusiones que el actual, lo que dio vía libre a su traslado a la Cárcel La Picota de Bogotá, donde permaneció durante dos noches, antes de ser valorado nuevamente por una siquiatra del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec.
El nuevo diagnóstico le valió al militar (r) su retorno al Hospital Militar, ante señalamientos de la galena que indicaban que el tratamiento no podía llevarse a feliz término dentro su lugar de reclusión sino mediante su traslado a un centro clínico.
Posteriormente, guardias del Inpec denunciaron que la siquiatra que lo valoró parecía mantener una vieja amistad con el Coronel (r), tras la cercanía que evidenció hacia el paciente en el momento de practicar el examen, lo que motivó una solicitud elevada por la parte civil, encabezada por el abogado Jorge Molano, para que se ordenara a Medicina Legal practicar un nuevo diagnóstico.
Pese a que el requerimiento fue aceptado y el Instituto ratificó sus conclusiones de no observar impedimentos para que el acusado permaneciera en prisión, el Inpec no cumplió con el traslado, amparándose en las observaciones de la siquiatra comisionada por este organismo para evaluar su estado y la posición de los galenos del Hospital Militar, que contrariaban lo expuesto por el organismo adscrito a la Fiscalía General de la Nación.
El 3 de mayo pasado, dos siquiatras forenses de Medicina Legal se trasladaron al Hospital Militar para practicar otro examen al ex uniformado, quien se negó a ello alegando que no podía "aceptar un concepto de una Fiscalía que pide mi condena sin pruebas. De una Fiscal a la que he denunciado tres veces penalmente y una más disciplinaria", añadiendo que el Instituto "depende de la Fiscalía y eso no me garantiza imparcialidad. Me someto a los conceptos siquiátricos de Medicina Legal".
Sin embargo, los siquiatras comisionados por el Instituto acudieron a la historia clínica del paciente para analizar los conceptos emitidos por los propios galenos castrenses y reiteraron que no hay en ellos conclusiones que lleven a pensar que hay en él afecciones que comprometan sus funciones mentales de manera grave y que se evidencia en su "persona la capacidad para evaluar situaciones, elegir un curso de acción, (sic) e incluso dejar constancia escrita de su proceso de decisión".
"Los diagnósticos anotados por los tratantes en la historia clínica del Hospital Militar a saber, trastorno de ansiedad generalizada, (sic) y trastorno de adaptación, corresponden nosológicamente a entidades del espectro de la ansiedad, que por definición no comprometen el funcionamiento mental superior de manera grave, es decir, permiten aprehender la realidad, lo que se respalda en os exámenes mentales que obran en la propia historia clínica", dice el oficio remitido al Juzgado Tercero Penal Especializado de Bogotá.
A pocas horas de conocerse el fallo del proceso que enfrentó Plazas Vega por el presunto secuestro y desaparición de 11 civiles durante el holocausto del Palacio de Justicia, la parte civil, representada por el jurista Jorge Molano, anunció que de haber una condena exigirán el inmediato traslado del hasta ahora acusado a la Cárcel La Picota de Bogotá.