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“No tenemos ninguna duda de que el ataque lo cometieron las Farc. Aquí no hay bandas criminales, ni Eln, ni narcotraficantes. Son ellos, el frente 15 particularmente, los que operan por esta zona. Nos deja muy preocupados la degradación e irracionalidad de las Farc. ¡Es que atacar una patrulla con una mujer embarazada!”. Así se refirió el comandante de la Policía de Caquetá, Carlos Alberto Vargas, a la agresión de la que fue objeto una patrulla de la Policía en el municipio de Montañita (Caquetá) y que afectó a ocho personas en total.
Dos patrulleros, una partera de 63 años y un bebé que apenas se alistaba para venir al mundo murieron. La madre de la criatura está en cuidados intensivos, una niña de 9 años fue herida en un brazo y estudian la posibilidad de amputárselo, su hermano de 8 años quedó gravemente herido por un disparo en la cabeza y al padre de ambos lo alcanzó una bala en una pierna. Ese es el trágico saldo que dejó una incursión de esa guerrilla en Montañita, ocurrido ayer en la madrugada.
Los patrulleros Cristian Adolfo Murillo Espinosa, 23 años, y Alberto Paz Muñoz, 25 años, estaban de turno en la estación de Policía del municipio cuando el hermano de una mujer en embarazo llegó a pedir ayuda: las contracciones eran cada vez más fuertes y ella podía dar a luz en cualquier momento. En Montañita, cuyo casco urbano sobrepasa los 1.500 habitantes, no hay taxis ni ambulancias y los uniformados se fueron en la camioneta doble cabina de la estación de Policía hacia la casa de la mujer en trabajo de parto, a quien la acompañaba una partera.
Las recogieron. No habían recorrido más de 500 metros, sin embargo, cuando sintieron ráfagas de metralleta y granadas. La camioneta se estrelló contra una casa, y hasta allí llegaron los insurgentes a rematar a sus víctimas. Los disparos indiscriminados, además, se convirtieron en balas perdidas que ingresaron a una de las viviendas del pueblo e hirieron a un padre y sus dos niños. “Todas las personas que sufrieron este atentado son gente humilde: campesinos, mujeres, menores de edad, humildes policías. ¿Qué de revolucionario tiene eso? La verdadera postura revolucionaria sería protegerlos”, reclamó el vicepresidente Angelino Garzón.
Fueron cinco los guerrilleros de las Farc que atacaron el vehículo de la fuerza pública. Según la información que tiene la Policía, uno de los subversivos murió y los otros cuatro lograron huir. Los patrulleros eran oriundos de La Dorada (Caldas) y San Agustín (Huila), y llevaban unos dos años y medio en esa región. El ataque hizo que se realizara un consejo de seguridad, cuyas conclusiones fueron redoblar esfuerzos para enfrentar a la guerrilla y ofrecer $20 millones por quien dé información que conduzca a los responsables del asalto.