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El gobierno de México pidió a Colombia compensar a los familiares de los cuatro estudiantes muertos y a la mexicana que resultó herida durante un ataque militar a un campamento de las Farc en Ecuador. La cancillería mexicana informó la noche del jueves a los familiares de los mexicanos sobre la solicitud que se hizo al Gobierno colombiano y les aseguró que les brindará el apoyo que sea necesario.
"El gobierno de México ha solicitado al Gobierno colombiano el otorgamiento de una compensación en favor de la nacional mexicana que resultó herida y de las familias de los cuatro mexicanos que perdieron la vida”, señaló la cancillería en un comunicado.
Luego de realizar una protesta frente a la embajada de Colombia en México para exigir justicia y repudiar al mandatario colombiano, Álvaro Uribe, los padres de los estudiantes muertos y familiares de la herida se reunieron con funcionarios de la cancillería mexicana.
La dependencia informó en un comunicado que la reunión estuvo encabezada por el subsecretario para América Latina, Gerónimo Gutiérrez, y el principal motivo fue manifestarles las condolencias del gobierno del presidente Felipe Calderón. Los estudiantes Juan González, Fernando Franco, Verónica Natalia Velázquez y Soren Ulises Avilés murieron en la incursión colombiana, mientras que la egresada universitaria, Lucía Morett, resultó herida y aún se recupera en el hospital militar de la capital ecuatoriana.
La cancillería refirió que los familiares expresaron su deseo de justicia y demandaron que el gobierno mexicano condene a Colombia por la muerte de los jóvenes, ayude a coadyuvar a la “reivindicación de la memoria de sus hijos” y busque que el Gobierno colombiano se disculpe.
En respuesta, los funcionarios les dijeron “que la posición del gobierno de México, expresada en los diversos foros regionales que han abordado este delicado tema en semanas recientes, ha sido la de deplorar y condenar la incursión militar de Colombia en territorio de Ecuador… Además de lamentar el fallecimiento de nacionales mexicanos en ese incidente y solicitar las investigaciones pertinentes”, según el comunicado.
Añadió que el gobierno mantiene “estrecho contacto” con las autoridades colombianas y ecuatorianas para dar seguimiento a las investigaciones y que promoverá el diálogo y el acercamiento entre las partes en el marco del diferendo diplomático suscitado.
El mismo jueves la Cámara de Diputados condenó el ataque y exhortó a la cancillería a brindar “apoyo, asesoría y medios necesarios” a las familias de las víctimas fallecidas, así como una asistencia consular a Morett. En Colombia, el ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Araújo, dijo que había solicitado a la cancillería mexicana “una investigación para determinar qué lazos pueden existir entre esos ciudadanos mexicanos y las Farc. Esa investigación está en curso”.
También explicó que Colombia estaría dispuesta a reconocer sus obligaciones “cuando haya una decisión judicial que lo exija”. El Gobierno colombiano había recordado que la zona donde ellos estaban no era "un campamento de paz", como lo dijeron los familiares de los mexicanos y ecuatorianos abatidos", sino una zona ilegal de la guerrilla. Además estaban junto a uno de los hombres más buscados del mundo por sus actos criminales.