Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Por lo menos en 70 u 80 reuniones el exrepresentante Germán Olano insistió en exigir 1.750 millones de pesos a cambio de que no se declarara desierta la licitación de la Fase Tres de Transmilenio, aseguró el empresario Mauricio Galofe a la Procuraduría General de la Nación.
Dijo que supo que tanto el exparlamentario como el contralor de Bogotá Miguel Ángel Moralesrussi estuvieron haciéndole precisiones a los Nule en torno a la exigencia de los dineros para favorecerlos con la concesión, lo que los llevó a él y a Miguel Nule a grabar una de las reuniones donde se trataban esos temas, la mayoría de las cuales, fueron efectuadas en la vivienda de Olano.
Indicó que a mediados de octubre tuvo lugar la reunión en el apartamento del exlegislador en el barrio Chicó, al norte de Bogotá, donde se efectuó la aludida grabación a la que dice, recurrieron los empresarios, cansados de los requerimientos del contralor y de Olano, quien frecuentaba solicitar cooperación a Nule en sus campañas políticas.
Reiteró que fue el Álvaro Dávila, otrora abogado del Grupo Nule, quien les indicó a Miguel y a él que en el contrato cedido por la Fase Tres de Transmilenio, se debía otorgar una participación del 2% a Olano y del 6 a los hermanos Samuel e Iván Moreno Rojas, alcalde de Bogotá y senador, respectivamente.
Galofre precisó que el jurista Álvaro Dávila era quien intercedía en el supuesto acuerdo a favor de los hermanos Moreno Rojas y que le escuchó hablar del interés de éste último en la adjudicación de unas estaciones de gasolina. Según los Nule, Iván Moreno buscaba que esa concesión estuviera en manos de su esposa.
Dijo que aunque no le consta la entrega de dineros al contralor, supo que ésta participó en tres reuniones con los Nule y el exparlamentario Olano, en las que el jefe del organismo de control fiscal ponía al dirigente como contacto designado con el grupo económico.