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La justicia le respira en la nuca porque hay múltiples indicios y testigos de que el frente Cacica La Gaitana de las Farc nunca existió. Sus propios hermanos han testificado sobre el fraude que habría encabezado para defender a un narcotraficante. Ha dejado de asistir a versiones libres sin motivos de fuerza. Pese a que una de las piedras angulares del programa de Justicia y Paz es la verdad, ha dicho mentiras. Con todo y eso, Raúl Agudelo Medina permanecerá como postulado a recibir una pena alternativa. Así lo determinó la Corte Suprema de Justicia.
En una decisión fechada el pasado 17 de diciembre, el alto tribunal defendió la presunción de inocencia de Agudelo, más conocido como Olivo Saldaña. La Sala Penal de la Corte manifestó que mientras no haya una condena contra Saldaña en relación con el caso del Cacica La Gaitana, aquél no podrá ser excluido de Justicia y Paz, pues hacerlo sería “generar consecuencias en contra de una persona presumiendo su responsabilidad penal”, lo cual, dice la Corte, “no es posible”. Para la Fiscalía, Saldaña ha sido desleal a los principios de Justicia y Paz. Para la Corte, tal afirmación no está del todo comprobada.
El pasado lunes 19 de diciembre, la fiscal general Viviane Morales indicó que Saldaña será imputado el próximo 20 de enero con los cargos de concierto para delinquir, peculado, fraude procesal y tráfico y porte de armas. Ese día se conoció que Luis Carlos Restrepo sería imputado por los mismos delitos, pues según la Fiscalía, habría promovido la irregular dejación de armas. Son precisamente las dudas que giran en torno a estos hechos, con Saldaña como protagonista, el combustible de la controversia entre la Fiscal y quien fuera comisionado de paz cuando se produjo la desmovilización del Cacica La Gaitana, en marzo de 2006.
De acuerdo con la Corte Suprema, la única manera de que Saldaña sea excluido de Justicia y Paz es que se produzca un fallo en su contra, sobre todo porque él insiste en que la desmovilización del controvertido frente sí fue cierta. De hecho, Saldaña le dijo al Tribunal Superior de Bogotá, el primero que estudió la petición de la Fiscalía de excluirlo de Justicia y Paz, que la acusación de que el Cacica La Gaitana no existió es un complot de exmiembros de las Farc que hoy son sus enemigos. Saldaña le aseguró a la justicia que él sí ha entregado información valiosa para las víctimas sobre crímenes y sobre fosas comunes. Y que aún tiene mucho por revelar.
Otra cosa, no obstante, ha encontrado la Fiscalía. Para empezar, el ente investigativo ha recopilado varios testimonios sobre la posible desmovilización engañosa con Saldaña como eje central del engaño. Entre ellos, nada más y nada menos que los propios hermanos de Saldaña, Martha Lucía y Álvaro Agudelo Medina, quienes admitieron que la falsa desmovilización se concibió para favorecer al narcotraficante Hugo Alberto Rojas Yepes, quien buscaba evadir una solicitud de extradición emitida en su contra por el gobierno estadounidense.
Yepes, aseveraron los Agudelo Medina, habría aportado hasta $2.000 millones para financiar la logística y las armas del evento, con un grupo compuesto no sólo por desertores de las Farc sino por delincuentes comunes de una banda de Ibagué conocida como ‘Pedro Pichas’, que aceptaron $500.000 por ser parte de la “función”. Sin embargo, Saldaña, quien ha reiterado que lo del frente Cacica fue legítimo, presentó como prueba a su favor una sentencia contra el presunto narco por rebelión. Rojas Yepes, por su parte, ha refutado también el señalamiento de fraude y pidió no ser extraditado, ya que las víctimas del frente Cacica La Gaitana tenían derecho a la verdad, justicia y reparación.
Por las lagunas que existen sobre los postulados y su permanencia en el programa de Justicia y Paz, se está tramitando en el Congreso una reforma que propone ampliar los motivos por los cuales un desmovilizado puede ser excluido. Que éste sea renuente a comparecer —como ha ocurrido también con Saldaña— sería uno de los nuevos elementos a tener en cuenta. Ahora que la Corte Suprema se ha pronunciado sobre el caso, la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía cuenta con que este hombre sea condenado por protagonizar una desmovilización falaz, para que así no pueda excusarse más en los derechos de las víctimas para seguir beneficiándose a sí mismo.