Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Un día después de la sorpresiva y sonada extradición de los 14 ex jefes paramilitares, tres de ellos empezaron a desfilar por las cortes de los Estados Unidos. Uno, Diego Fernando Murillo Bejarano, alias Don Berna, se declaró inocente de los cargos de narcotráfico y lavado de activos que se le imputan en Nueva York.
Calmado y con ayuda de un equipo de traducción simultánea, luego de haber pernoctado en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York, el desmovilizado jefe paramilitar compareció ante el juez Richard Berman, de la Corte Federal de Manhattan. Se declaró no culpable de los cargos de introducir varias toneladas de cocaína a Estados Unidos y lavado de activos por el tráfico de drogas.
Los otros dos, Ramiro Vanoy Murillo, alias Cuco, y Francisco Zuluaga Lindo, alias Gordolindo comparecieron, a las 5:30 de la tarde, ante el juez federal William Turnoff, en una audiencia judicial que se cumplió en la Corte Federal de Miami. Según informó la Fiscalía General de ese estado, el magistrado les formuló los cargos a que se enfrentan y cuáles son sus derechos.
El 18 de noviembre de 1999 la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida formuló acusación a los dos ex jefes paramilitares por delitos federales de narcótico y lavado de dinero; concierto para distribuir y poseer cinco kilogramos o más de cocaína; concierto para importar cinco kilogramos o más de cocaína y concierto para lavar dinero.
Según disposiciones legales norteamericanas, cualquier persona que fabrique, distribuya o reparta 5 kilogramos o más de cocaína deberá cumplir un período de encarcelamiento que no sea “menor a 10 años ni mayor a cadena perpetua”. Si una persona lleva a cabo o intenta llevar a cabo una transacción parcial o total para esconder o disfrazar la naturaleza, lugar, fuente, propiedad, control o ganancias de un negocio, deberá pagar una multa que no sobrepase los US$ 4’000.000.
Justamente acerca de la pena, el Departamento de Justicia norteamericano informó que no pedirá cadena perpetua para ninguno de los extraditados: “Como parte de la solicitud de extradición, Estados Unidos le ha dado garantías al gobierno de Colombia de que no pedirá la cadena perpetua para ninguno de los acusados, sino que pedirá penas de cárcel de varios años”.
Por su parte, la Casa Blanca manifestó, a través de la portavoz Dana Perino, que con esta masiva extradición guardan la esperanza de que el Congreso apruebe el TLC con Colombia debido a que esa es la mejor oportunidad de seguir combatiendo el delito de la droga: “El Congreso tiene la oportunidad de conseguir un acuerdo con en el Tratado de Libre Comercio con Colombia, que simplemente igualaría las oportunidades para que nuestros hombres de negocios tengan el mismo acceso a sus mercados, así como ellos tienen acceso al nuestro”.
Los once ex jefes paramilitares restantes deberán comparecer durante los próximos días ante las siguientes cortes: Distrito Medio de Florida, Manuel Enrique Torregrosa y Guillermo Pérez Alzate; Distrito de Columbia, Salvatore Mancuso, Juan Carlos Sierra, Martín Peñaranda Osorio, Edwin Mauricio Gómez Luna, Rodrigo Tovar Pupo, Hernán Giraldo Serna, Nodier Giraldo Giraldo y Eduardo Enrique Vengoechea Gómez; y Distrito Sur de Texas, Diego Alberto Ruíz Arroyave.
El Director Nacional de la Policía, general Óscar Naranjo, manifestó que el único ex jefe paramilitar que se refirió a la extradición fue Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40. Visiblemente molesto, con el comportamiento explosivo y desafiante que mantuvo en las audiencias de versión libre, vociferó que con el traslado de ellos a Estados Unidos el presidente Álvaro Uribe traicionó el proceso de paz.