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La Fiscalía y la Procuraduría encontraron que el accionar de la Juez fue irregular, y que por ello la Corte Suprema de Justicia debe condenar a Jackeline Díaz por esos hechos.
Todo empezó cuando una banda delincuencial al sur de Bogotá se robó un camión que transportaba huevos, hubo una persecución por parte de la Policía y cerca de una escuela, los ladrones dispararon en contra de las autoridades.
Nadie salió herido, los delincuentes fueron apresados y llevados ante la juez de Control de Garantías Jackeline Díaz. El abogado defensor dijo que como uno de los imputados tenía lesiones en la cabeza, la captura había sido ilegal.
"Ellos salieron en libertad con el Fiscal que me antecedió a mí el 14 de febrero. El 15 de febrero cuando yo recibo el caso, no tenía detenidos para ese momento", recordó Alberto Reyes, de los hechos ocurridos en el 2006.
Para comprobarlo, Díaz le pidió al fiscal del caso, Luís Alberto Reyes, que llamara en el lapso de una hora a los policías que habían apresado al imputado; aunque no eran sus funciones, el Fiscal les pidió que asistieran al sitio de los hechos, pero los uniformados no lo hicieron.
Fue entonces cuando la Juez ordenó que Luís Alberto Reyes fuera encarcelado por 24 horas, por no haber acatado la orden de Jackeline Díaz.
"Las evidencias demuestran que ella no tenía una causa legal para arrestar al Fiscal. Si no había una motivación legal, entonces tenía que haber otra causa diferente, una humana, como es la furia, la ira. La misma defensa llevó a juicio a dos testigos que advirtieron que en primer lugar cuando la doctora se pone de mal genio no se sabe lo que puede pasar y la otra, su compañera juez, dice que la encontró durante el receso y estaba fuera de casillas, iracunda, furiosa en contra del Fiscal porque no le hacía caso", indicó el abogado defensor de Reyes.