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Cerca de 60 policías de civil y en motocicletas saldrán a patrullar las calles de Cali con el propósito de controlar la difícil situación de orden público que se presenta en la ciudad.
La alcaldía y el comando de Policía anunciaron esta ofensiva para hacer frente a los problemas de violencia que aquejan a la ciudadanía. Los uniformados encubiertos se encargarán de vigilar los barrios donde se comete el 43% del total de homicidios en la ciudad.
Esta nueva estrategia se adoptó ante los elevados índices de homicidios, sólo el pasado fin de semana se registraron 21 muertes violentas.
Según las autoridades, las principales causas de estas muertes están relacionadas con hechos de intolerancia social, venganzas, ajustes de cuentas, hurtos, balas perdidas y violencia intrafamiliar.
Esta medida refleja la necesidad urgente de las autoridades locales por lograr avances reales para disminuir los altos índices de delincuencia y la sensación de inseguridad que se percibe en todos los rincones de la capital.
El alcalde de la ciudad, Jorge Iván Ospina, y el comandante de la Policía Metropolitana, general Miguel Ángel Bojacá, analizaron esta y otras medidas de control durante un consejo de seguridad.
Esta semana, el Personero de Cali, Manuel Torres Moreno, dijo que las medidas de seguridad en la ciudad están fallando, al explicar que a diario se están presentando cerca de cinco homicidios por riñas y enfrentamiento entre pandillas.
A su juicio, la falta de presupuesto para financiar los esquemas propuestos por las autoridades para mantener el orden, son una de las principales causas que impiden la efectividad de la Policía.