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Luis Ignacio Lyons España no podrá volver a ejercer su profesión de abogado, según anunció este jueves el Consejo Superior de la Judicatura. El hombre que defendió a los excongresistas Álvaro Ashton y Musa Besaile ante la Corte Suprema de Justicia se ganó una sanción de expulsión del máximo órgano que vigila la labor de los abogados en Colombia por su presunta participación en la complejo red de sobornos que se fraguó en el alto tribunal. Sin embargo, Lyons España todavía no es siquiera formalmente investigado por la Fiscalía por los hechos que, en detalle, han contado el exjefe de la unidad anticorrupción del ente investigador, Gustavo Moreno, y el propio Besaile.
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En varias ocasiones a lo largo del año la Fiscalía ha citado a Lyons España a audiencias de imputación de cargos, pero en todas las oportunidades la diligencia se ha reprogramado. En concreto, son dos las entregas de dinero —aparentemente ilegales— que se le endilgan a Lyons España y, en ambos casos, el testigo estrella es el exfiscal Moreno: por un lado, un soborno de $2.000 millones que el abogado supuestamente pagó para frenar una orden de captura contra Besaile; y, por otro lado, $600 millones por los que, al parecer, se frenó la aprehensión de Ashton.
En el caso de Besaile, él mismo admitió haberle entregado el dinero a Moreno, al parecer, para incidir en el proceso que se adelantaba en su contra en el despacho del magistrado Gustavo Malo. En una reciente declaración en el juicio contra el también exmagistrado Francisco Ricaurte por estos hechos, Lyons España admitió tácitamente haber entregado los dineros. Cuando le pidieron que explicara a quién se le pagó, él contestó: “Todos esos pagos se le hicieron personalmente al doctor Gustavo Moreno”. Y agregó: «No. No me consta, porque no lo vi (que el dinero hubiera llegado a Francisco Ricaurte)».
El caso de Ashton, por otro lado, es más complicado, pues no se ha logrado demostrar siquiera que se hubieran pagado los $600 millones que sostiene Moreno. En 2017, ante la Fiscalía, el exjefe de la unidad anticorrupción aseguró, sobre el soborno que le exigieron al exsenador del Atlántico: “Pacho (Francisco Ricaurte) me dijo ‘cobre $1.200 millones’. De lo que yo recogí, a mí me entregaron $600 millones, se le entregaron $400 millones al doctor Francisco Ricaurte, $100 millones a Luis Ignacio Lyons y $100 millones de pesos que conservé yo”.
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Sin embargo, cuando a Lyons España le preguntaron por este dinero, aseguró: “No es cierto lo que afirma el doctor Luis Gustavo Moreno en ese contexto, porque él nunca a mí me ha entregado $100 millones de algo en lo que yo no tenía nada que ver, ni me enteré”. Y, ante la Corte Suprema, el abogado negó cualquier nexo con el cartel de la toga: “Yo siempre he sido enfático en manifestar que yo, en todos los procesos que llevé aquí, no estaba pendiente ni de qué magistrado tenía el proceso sino de qué movimiento tenía la prueba”.
Pero, a su vez, relató un episodio que podría dar luces sobre cómo se cocinó el supuesto soborno que Ashton le pagó a Moreno. Según Lyons España, el exsenador y el exfiscal tenían cierta cercanía y, con alguna frecuencia, Ashton le pasaba a su abogado conceptos u opiniones jurídicas sobre cómo manejar su caso que le ayudaba a hacer alguien más, “pero no me decía realmente quién era el autor”. En un punto, como el mismo Moreno reconoce, el exfiscal tuvo acceso a todo el expediente de Ashton, pero tampoco es claro si fue porque se lo facilitó el abogado o alguien más en la Corte.
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El porqué Moreno estaba interesado en el expediente es lo que tendrá que determinar la justicia, pues pudo haber sido una mera inquietud académica —Moreno había escrito un libro sobre falsos testigos y Ashton asegura que su proceso por parapolítica está plagado de estos— o un intento de torpedear el proceso. Así se lo relató el exfiscal a la Corte Suprema en 2017: “Por la misma inquietud que yo tenía del estudio del derecho penal, en algún momento a Luis Ignacio, no a Ashton, le pedí copias del expediente, Luis Ignacio me dio y yo le dije ‘yo le ayudo’, inclusó alcancé a elaborar un concepto que hizo una tercera persona que trabajaba conmigo”.
Moreno agregó que este acceso al proceso lo había pactado con Ashton previamente y que Lyons España estaba al tanto de ello. Pero, en dos declaraciones diferentes, el abogado negó esos señalamientos. A la Corte, por ejemplo, le dijo: “Yo no tuve conocimiento exacto de un pacto que ellos hubiesen realizado para atender ese tema de los falsos testigos”. Por otro lado, Lyons España le dijo a la Fiscalía: “Me extraña que (Moreno) haga esa afirmación cuando yo ni siquiera tenía conocimiento de que él (Ashton) había hecho un pacto”.