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Un túnel en una celda. Cuatro celulares y 43 armas blancas incautadas, entre ellas tres machetes. Siete internos implicados. Ese es el saldo que, según el Inpec, deja un intento de fuga y de amotinamiento que se dio anoche dentro de la cárcel de Villavicencio, la cual encabeza la lista de prisiones del país con casos del nuevo coronavirus. (COVID-19 en las cárceles: van 332 contagios y tres muertes)
@INPEC_Colombia evita intento de fuga y amotinamiento en establecimiento de Villavicencio. Durante proceso de normalización del penal se detectó túnel en una celda, 07 internos se encuentran implicados. 43 armas blancas y 04 celulares fueron decomisados. pic.twitter.com/jiKm3GxIrs — INPEC Colombia (@INPEC_Colombia) April 30, 2020
Hoy, este centro penitenciario fue, de nuevo, objeto de un pronunciamiento por parte del gobernador del Meta, Juan Guillermo Zuluaga. “Acaban de llegar ocho resultados del Instituto Nacional (de Salud). Los ocho son positivos. Cuatro corresponden a la cárcel de Villavicencio”, expresó el mandatario regional, quien añadió que se detectó el primer caso en Mesetas.
De acuerdo con cifras oficiales, en la cárcel de Villavicencio van 314 casos confirmados de COVID-19, entre reclusos y funcionarios. El primero se detectó hace tres semanas, el pasado 10 de abril, un adulto mayor que justo había recuperado su libertad días antes y que murió poco después de dejar del penal. Tres internos han muerto hasta ahora y, así, Villavicencio pasó a ser la primera prisión del país con COVID-19.
Desde entonces, el panorama solo ha empeorado. “Aquí no hay forma de aislar a nadie porque dormimos uno encima del otro”, le dijo hace poco un recluso de ese lugar a El Espectador. Allí, según lo que ha averiguado este diario, las condiciones son tan críticas que ni siquiera hay agua las 24 horas del día para cumplir con la tarea mínima encomendada a todo el país para evitar la propagación del virus: lavarse las manos.