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El Consejo Superior de la Judicatura devolvió el proceso que se adelanta contra el patrullero de la Policía Metropolitana Wilmer Antonio Alarcón por la muerte del joven grafitero Diego Felipe Becerra a la justicia ordinaria.
Según el alto tribunal no existen argumentos para que el proceso continúe en la justicia penal militar puesto que los actos en los que resultó muerto el joven «no se trataron de actos de servicio».
Ante esta decisión el proceso pasará a la Fiscalía General, quien ya le realizó interrogatorio al patrullero, en el cual este aseguró haberle disparado al grafitero en un acto de defensa, pues el joven le habría sacado un arma.
Sin embargo, el analisis de Medicina Legal y la Fiscalía General demostró que el arma no funcionaba, y que el joven no tenía rastros de haberla manipulado, ni juhco menos haberle disparado.
Igualmente la Judicatura ordenó investigar a la juez 142 penal militar, puesto que omitió entregarle el expeiente a la Judicatura cuando lo solicitó para definir la colisión de competencia.