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«Se aprecia con pesar, pero en honor a la verdad y la justicia, que el doctor Jorge Pretelt es presuntamente responsable del delito de concusión». Con estas palabras, la Procuraduría expresó, durante una audiencia en la Corte Suprema de Justicia, que considera que el exmagistrado de la Corte Constitucional es culpable de haber pedido un soborno de $500 millones para tratar de influir sobre una tutela a favor de la empresa Fidupetrol. Para el Ministerio Público no hay dudas de que Pretelt debe ser condenado por el delito de concusión (soborno).
El procurador encargado del caso, Jorge Caldas, les explicó durante casi una hora por qué la Procuraduría considera que Pretelt es culpable. Durante su intervención, el funcionario fue reiterativo a la hora de explicar sus impresiones sobre la amistad entre el exmagistrado y el abogado Víctor Pacheco, quien habría recibido la solicitud de pago por parte de Pretelt. “Pacheco y Pretelt eran muy amigos lo cual nos puede dar una idea sobre si entre ellos existía la suficiente confianza como para tocar privadamente temas relacionados con la Corte Constitucional”, explicó Caldas.
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Sin embargo, el procurador anotó que resultaba inquietante “la cercanía que tenía Pacheco con varios magistrados de la Corte Constitucional pues aparece inusual que alguien que no es magistrado o funcionario judicial, sino un abogado del común, dedicado más a los temas del derecho privado que del público, sin ninguna experiencia ni trayectoria en el campo del derecho constitucional, tuviera las puertas abiertas casi de manera permanente en la mayoría de despachos de los magistrados de la Corte Constitucional”, señaló el procurador.
Para Caldas, es evidente que la reunión en el apartamento del exmagistrado, entre Pacheho y Pretelt, sí sucedió, a pesar de que el testimonio del chofer del abogado no fue claro. Según las versiones que entregó el conductor a la Corte Suprema, su memoria le fallaba a la hora de recordar si había llevado a su cliente a la casa de Pretelt. Sin embargo, las autoridades ya tenían otra versión diferente de los hechos. De acuerdo con una llamada que interceptó la Fiscalía, el conductor le explicó a su jefe que tenía buena memoria y que se acordaba del día que lo llevó a encontrarse con el exmagistrado.
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Según la investigación, en ese encuentro se concretó el pago de $500 millones a favor de Pretelt. Para la Procuraduría es claro que el conductor mintió “y disfrazó la verdad” cuando explicó que no había llevado a Pacheco a la casa del exmagistrado. Es así como el Ministerio Público le da toda su credibilidad al testimonio que entregó el abogado Pacheco en el que detalló, paso a paso, cómo fue que se concretó el pago con Pretelt. “Se desmorona la presunción constitucional de inocencia del procesado, puesto que la versión de Pacheco concuerda perfectamente con los eventos probatorios que le brindan respaldo”, sostuvo Jorge Caldas.
Al terminar de explicar las razones por las cuales la Procuraduría cree que Pretelt es culpable, el Ministerio Público pasó a exponerle a la Corte Suprema por qué considera que ocurrió el hecho. En su opinión, el delito se cometió con un fin económico “innecesario e inútil”, pues se trataba de un magistrado de la Corte Constitucional. “Lo que movió a Pretelt fue un fin económico si se razona de la siguiente manera: nadie de la estatura jurídica e intelectual como la él, pondría en riesgo su prestigio, cargo y tranquilidad si no fuera por un afán económico desmesurado”, argumentó Caldas.
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La Procuraduría agregó que, además de tener motivaciones económicas, Pretelt aprovechó su rol como magistrado para pedir el dinero. Fue precisamente su posición de togado la que le “permitió tejer toda una cadena de actos que objetiva y subjetivamente le permitirían sacar un provecho económico, de los cuales claramente se infiere, si utilizamos las reglas de la lógica, que el procesado hizo la solicitud imputada”. Asimismo, el Ministerio Público descartó la teoría que ya en varias ocasiones ha referido Pretelt en la que asegura que todo su caso no es otra cosa que un complot en su contra.
Con la explicación de la Procuraduría empieza la recta final del juicio en contra de Jorge Pretelt. Y lo que falta es poco: los alegatos finales de ambas partes del proceso. En cuanto se escuchen a los abogados, el turno será para la Corte Suprema que definirá si el exmagistrado Pretelt pasa a la historia como el primer togado en la historia de Colombia en ser condenado.