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La Procuraduría General aceptó la petición presentada el pasado jueves por el capitán de la Policía Nacional, Ányelo Palacio y estudiará en segunda instancia el proceso disciplinario por el cual fue destituido e inhabilitado por 12 años para ejercer cargos públicos.
El Ministerio Público asumió el poder preferente en este caso y en los próximos meses definirá si deja en firme la sanción disciplinaria o si por el contrario la anula. La defensa del oficial aseguró que no existen las garantías procesales en la Policía Nacional.
En una carta enviada el pasado 18 de abril por la Procuraduría Delegada para la Policía Nacional al coronel Óscr Wilfrido Pérez Chamorro, jefe del gruo de segunda instancia Inspección General de la Policía Nacional se le informa de la decisión.
«En concecuencia le solicito remitirlo inmediatamente al estado en el que se encuentra a esta Procuraduría», precisa uno de los apartes de la carta que tiene el sello de Urgente.
El capitán Ányelo Palacio fue sancionado disciplinariamente en primera instancia por presunta trasfresión al régimen disciplinario de la Policía Nacional, relacionada con injuria, calumnia, omisión de denuncia e incumplimiento de normas internas.
En el fallo emitido el pasado 11 de abril se indica que los hechos materia de investigación se registraron el 28 de mayo de 2014 cuando el capitán le dio una entrevista a La FM en el Hospital Central de la Policía Nacional cuando estaba adscrito a la Seccional de Tránsito de la Policía del Magdalena.
Durante la entrevista, se indica, el capitán «realizó acusaciones injuriosas y calumniosas en contra de oficiales superiores de la Institución, robustenciendo con su dicho la polémica existente sobre la llamada ‘Comunidad del Anillo’ dentro de la institución policial».
En la entrevista, que duró más de una hora, el capitán Palacio aseguró que el entonces director de la Policía Nacional, general Rodolfo Palomino y otros coroneles tenía conocimiento sobre la existencia de dicha red de prostitución dentro de la Institución.
Incluso aseguró que unos altos oficiales se lucraban de ella. Para la Policía el capitán tenía que haber denunciado esto como lo ordena el reglamento y no haber hecho dichos señalamientos en los medios de comunicación.
«Están plenamente demostradas las conductas dolosas en las que incurrió el procesado Ányelo Palacio Montes al (i) repetir y publicar calumnias e injurias manifestadas por otras personas, (ii) al no cumplir con su deber de denunciar hechos suscitados posiblemente con oros institucionales, ni en el momento en que se enteró de los ni con posteridad», precisa el fallo.
Agrega que incurrió en una falta disciplinaria al «no solicitar permiso ante los mandos dispuestos reglamentariamente para rendir una entrevista ante los medios de comunicación, lo que se constituye en comportamientos que afecta de manera grave la disciplina policial».