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La identificación de los restos de dos guerrilleras del M-19, Mónica Molina Beltrán y Carmen Cristina Garzón Reyes, al parecer muertas durante el holocausto del Palacio de Justicia —el 6 y el 7 de noviembre de 1985—, es una noticia alentadora para los familiares de los once desaparecidos en la toma de la sede del Poder Judicial, pero a la vez es desalentadora, ya que —en su criterio— no hace sino confirmar que el Ejército desapareció a muchas de las personas que salieron con vida esos días y a las que luego no se les volvió a ver.
Juan Francisco Lanao, hijo de Gloria Anzola, una de los once desaparecidos, dijo que aunque esta noticia “alimenta nuestras esperanzas de encontrar a nuestros seres queridos”, confirma también que “los militares sacaron vivas a las personas y luego las asesinaron y desaparecieron. Que hubo desaparición, que estos no fueron daños colaterales del enfrentamiento. Prueba que lo que nosotros venimos reclamando por 29 años es cierto. Eso fue un desorden planeado. Yo no sé qué más pruebas necesita el Estado”.
Por su parte, René Guarín, hermano de Cristina del Pilar Guarín, otra de los desaparecidos, sostuvo que hace cinco años les dio a conocer a las autoridades un documento que, según él, demuestra que a los 20 días de ocurrida la retoma del Palacio de Justicia, el Ejército ordenó el traslado de varios cuerpos, precisamente al Cementerio del Sur, donde fueron encontradas Beltrán y Garzón, y que por ello “lo que pedimos es que se exploren bien dichas fosas. Nosotros seguiremos exigiendo al Estado la devolución de los restos de nuestros familiares”.
Jorge Molano, defensor de los intereses de varios de los familiares de los desaparecidos, le dijo a este diario que “creemos que es sumamente importante que la Fiscalía siga avanzando en esclarecer lo sucedido. No solo en lo que concierne a las desapariciones ya que, además, hubo varias ejecuciones extrajudiciales que hay que investigar”.
Agregó que en el caso de las dos guerrilleras identificadas, hay detalles que permiten presumir la posible consumación de una ejecución extrajudicial como “la del exmagistrado Carlos Horacio Urán”, quien salió con vida del Palacio de Justicia, pero luego apareció muerto.
Los detalles son, por ejemplo, que uno de los cuerpos registra, al parecer, un impacto de bala y además ninguno de los cuerpos presenta signos de incineración. Molano señaló vehementemente que la Fiscalía “no puede en ningún momento parar en las labores de búsqueda”. Y pidió que estas pesquisas se extiendan.
Alba Luz Garzón, hermana de Carmen Cristina Garzón, le dijo a Blu Radio que después de más de 28 años de no saber nada de su hermana, “ahora la familia puede descansar. Es como un descanso, algo que se ha empezado hace muchos años, casi 29 años desaparecida sin saber nada”.
Por su parte, la hija de Garzón, Violeta Martínez, le dijo a la misma emisora: “Que nos digan ‘ya se la vamos a entregar’, revive todas las cosas que vivimos durante estos 29 años y que hemos acumulado como familia”. Y agregó que ahora falta esclarecer qué fue lo que sucedió con su madre.
El hallazgo de estos dos cuerpos fue anunciado este fin de semana por el fiscal Eduardo Montealegre, quien indicó que estas identificaciones “se dan dentro del cumplimiento de un fallo proferido por el Juzgado Segundo Penal Especializado de Bogotá, en el que se ordenó adelantar las labores necesarias para identificar a las personas desaparecidas en esos hechos”.
Y para cumplir con esta orden, la Fiscalía “generó dos líneas de búsqueda: una frente a la decisión de los magistrados de la Sala Penal de la mencionada corporación judicial, que hace referencia a al menos once desaparecidos, y una segunda línea frente a los restos inhumados como N.N. en el Cementerio del Sur”.
Indicó igualmente que la Fiscalía, basándose en el informe de la Comisión de la Verdad del Palacio de Justicia y a partir de los testimonios rendidos por exfuncionarios del Palacio, “busca determinar si estas personas salieron con vida de esas instalaciones el 6 y 7 de noviembre de 1985” y que adelantará una serie de investigaciones científicas antes de la entrega de los restos a sus familiares, quienes se encuentran en proceso de notificación. El jefe del ente investigador ha dicho que el caso por el holocausto del Palacio de Justicia no quedará impune. ¿Será cierto? Y, sobre todo, ¿aparecerán alguna vez los desaparecidos del Palacio?