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Este miércoles, el Gobierno expidió el decreto 3600 con el cual se reglamentó la ley de inteligencia, que contempla varias normas para regular las actividades de inteligencia y contrainteligencia que desarrollan los organismos del Estado.
Para el desarrollo de estas actividades se dispuso la creación del Centro de Fusión y Análisis Interagencial de la Información, CEFAI, que tendrá como misión coordinar y apoyar las actividades de la Junta de Inteligencia Conjunta.
Según un documento expedido por el Ministerio de Defensa, "este Centro estará compuesto por analistas de cada uno de los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia, designados mediante resolución por el Ministro de Defensa Nacional, para el caso de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional; el Director de la UIAF, y el Director del DAS".
Así mismo, se implementó el Plan Nacional de Inteligencia como documento de carácter reservado que definirá los objetivos y las prioridades de los organismos de inteligencia del Estado.
De acuerdo con los fines establecidos por la ley, la información obtenida de los procedimientos de inteligencia y contrainteligencia no podrá ser obtenida con fines distintos a asegurar la consecución de los fines esenciales del Estado, la vigencia del régimen democrático y la seguridad y defensa de la Nación.
Se contempla además, la actualización y depuración de la información, y entre otras medidas ordena que cada uno de los organismos de inteligencia y contrainteligencia, deberá revisar la información de sus archivos, a efectos de garantizar que la información no será almacenada en las bases de datos por razones de "género, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica, pertenencia a una organización sindical, social o de derechos humanos, o para promover los intereses de cualquier partido político".
Finalmente, se establecieron mecanismos de protección para garantizar la identidad y seguridad de los funcionarios que ejercen dichas funciones, que con ocasión del cumplimiento de su labor, se vean expuestos a riesgos contra su integridad personal o la de su núcleo familiar.