Publicidad

Se encadenó porque debe pagar por un accidente del que quedó discapacitada

En dos días Diana Patricia Franco conmemora un aniversario que la dejó
con una discapacidad permanente en las dos piernas. Viajó desde
Barrancabermeja y se encadenó a la Corte Constitucional, a la espera de
alguien que decida amparar sus derechos.

19 de enero de 2009 – 12:43 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Diana Patricia viajaba en un bus de Coopetrán hacia Cartagena. En algún punto entre los municipios de Pailitas y Curumaní, en el Cesar; el conductor, de 22 años de edad, invadió el carril contrario y su pequeña ‘copevan’ de 15 pasajeros se vio reducida a un montón de metales retorcidos debajo de las llantas de una tractomula.

De todos los que viajaban ese día, sólo dos personas quedaron vivas, entre ellas Diana Patricia. Desde entonces, el próximo 21 de enero hace catorce años, ha pasado sus días entre juzgados, tribunales y la misma Corte Constitucional, a la espera que alguien ampare sus derechos.

"Mi caso llegó hasta la Corte Suprema de Justicia, pasó a la Corte Constitucional a revisión pero no salí favorecida en el sorteo. El motivo por el que yo me declaro en huelga de hambre es porque yo siento que se me están violando mis derechos, el derecho a la igualdad, al debido proceso, a la salud, como madre cabeza de familia", relató Franco, que planea amanecer encadenada al Alto Tribunal, hasta ser escuchada.

Ahora debe asumir los gastos de la demanda por haberla perdido, lo que le va a significar la pérdida de una casa que todavía no paga. Asegura ser madre cabeza de hogar con dos hijos de 17 y ocho años, vive de ser estilista, trabajo que cada vez le cuesta más trabajo ejercer porque las piernas le fallan y se cansa con facilidad.

Le niegan la demanda porque el abogado erró al instaurarla, "¿prima más una norma que la vida de un ser humano?", se pregunta. Además de eso, los Tribunales de Bucaramanga la obligan a pagar los costos de los honorarios de todo el proceso, que ya cumple 14 años.

"Me encadeno como símbolo de la incapacidad con la que me dejaron", indica la demandante que asegura quedó con artrosis progresiva, le deben hacer reemplazo de cadera y de rodillas en ambas piernas, lo que le impide, a sus 38 años, a trabajar como estilista y mantener a sus dos hijos.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido