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Sigifredo López, beneficiado con una orden de libertad de la Fiscalía que revocó los cargos de rebelión, perfidia, toma de rehenes y homicidio, dijo una vez fue notificado que daba «gracias a Dios» porque «se ha hecho justicia».
López había sido detenido el pasado 16 de mayo por su presunta responsabilidad en el secuestro en 2002 de once de sus colegas diputados regionales que murieron a manos de las Farc, pero recibió este martes la orden de libertad al descubrirse que los testigos que le acusaban mintieron.
La Fiscalía investigaba desde entonces su presunta participación en el secuestro en el que el 11 de abril de 2002 fueron hechos cautivos él y sus once compañeros en la sede de la Asamblea del Valle del Cauca de Cali, cuando murió un policía que custodiaba el edificio.
«Estoy muy feliz. Gracias a Dios Todopoderoso, Él es el justo y ha hecho justicia», clamó López en Cali, capital de Valle del Cauca, una vez conoció la decisión anunciada en Bogotá por el fiscal general, Eduardo Montealegre.
Montealegre explicó que los investigadores del caso establecieron que los cuatro testigos que ofrecieron sus declaraciones contra López incurrieron en falso testimonio, por lo que serán procesados.
En una conferencia con la prensa en Bogotá, Montealegre anunció que «en este momento se está haciendo una revocatoria de la medida de aseguramiento (detención), pero el proceso debe continuar«.
Montealegre explicó que la Fiscalía General «encuentra que no existe mérito para decretar una medida de detención preventiva (de López)», razón por la cual se decidió ponerlo en libertad.
«Debemos esperar la evaluación posterior que haga el fiscal del caso y que él determine qué otro tipo de pruebas se deben practicar», continuó el fiscal general.
López reveló que tras enterarse de la determinación a su favor, abrazó a su madre, a su esposa y a sus dos hijos y también agradeció las muestras de solidaridad recibidas.
«Gracias a los colombianos por ser solidarios conmigo. Siempre dije que me dieran la oportunidad para defenderme» pues «de lo que se me acusaba era un absurdo», señaló el rehén, en poder durante casi siete años de la principal guerrilla colombiana.
López, de 45 años, fue el único sobreviviente de la masacre en junio de 2007 de los diputados, cuyos cuerpos fueron sepultados y posteriormente exhumados por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en una fosa común en el cañón del río Patía, entre los municipios de Cumbitara y Policarpa, en el departamento de Nariño, suroeste.
López, un abogado especializado en Criminología, fue liberado por la guerrilla el 5 de febrero de 2009 a una comisión formada por la exsenadora Piedad Córdoba y delegados del CICR en un lugar selvático del que fue trasladado entonces a Cali en un helicóptero del Gobierno de Brasil.
Ver video de las declaraciones que dio el exdiputado a Noticias Caracol