“La tutela la puse en el año 2010, pero desde ese año aun sigo siendo víctima de discriminación y abuso verbal, y me cansé de que la Policía me prohíba transitar por algunas zonas de Barranquilla. Así nos pasa a muchas pero no denuncian por miedo”, indicó Jessica.
En la sentencia, el alto tribunal exhortó a la Policía Nacional para que “no retire de escenarios públicos a parejas homosexuales que se expresen afecto de manera mesurada; en concreto, el fallo de tutela solicitó a la Policía Metropolitana de Barranquilla que se abstenga de retirar de los alrededores del coliseo cubierto de la ciudad a estas parejas que se reúnen y hacen manifestaciones públicas de afecto”.
Publicidad
Sin embargo, la Corte, con ponencia del magistrado Gabriel Eduardo Mendoza, estimó que la Policía sí puede interferir cuando ya se trata de comportamientos claramente sexuales, sin importar la orientación sexual de la pareja, si se sobrepasan los límites de decoro y decencia.