Publicidad

¿Un secuestro por amor?

Edith María Molina Charris fue sentenciada a 10 años y 8 meses de prisión por el secuestro de un recién nacido al que intentó presentar como su hijo para no perder a su pareja.

03 de septiembre de 2014 – 02:10 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Hay mujeres que por amor –mejor dicho: por obsesión– recurren a artimañas para –vulgarmente hablando– retener a su pareja, entre ellas, fingir un embarazo para atar a su esposo o novio. Muchos recuerdan –por ejemplo– el caso de la menor de Barranquilla que dijo estar embarazada y que iba a tener nueve niños. Algo nunca antes visto en Colombia. Al final todo fue una farsa para ‘amarrar’ a su pareja.

En otros casos, la mujer finge estar embarazada y luego rapta a un bebé, para presentarlo como su hijo o para esconder un aborto. Es el caso de Edith María Molina Charris, de 47 años, condenada hoy a 10 años y 8 meses de prisión por haber secuestrado a un recién nacido al que intentó hacer pasar como su hijo para evitar que su pareja, 22 años menor, la dejara.

Durante nueve meses, Molina engañó, no solo a su pareja, sino también a sus hijos, producto de un matrimonio previo y todos mayores a su novio; a sus nueve hermanos, y a varios habitantes del barrio El Ojal, en Juan de Acosta (Atlántico). Varios familiares de la mujer le dijeron al diario El Heraldo que la mujer y su pareja “tenían todo listo para recibir al niño que, supuestamente, ella había parido el martes por la mañana en el hospital Niño Jesús. Tenían abanico, pañalera, corral y todo”.

Pero Molina no estaba embarazada. Por ello, el 3 de junio de 2012, fecha en la que hubiera nacido su hijo de haber estado embarazada, la mujer ingresó al hospital Niño Jesús de Barranquilla y “aprovechando el descuido de una madre tomó a su bebé de dos días de nacido y se lo llevó para la casa de un familiar, a quién le dijo que había dado a luz en una clínica de la ciudad”. Con el agravante de que se lo llevó metido en un bolso por lo que el menor pudo haber muerto.

A las pocas horas, el Gaula, con la ayuda de los taxistas, capturó a Molina en una vivienda del barrio Campoalegre. La mujer, al ver a los agentes, se desmayó y tuvo que ser trasladada a un centro asistencial. El Gaula, además, recuperó al bebé y se la devolvió a sus verdaderos padres. Al principio –y pese a haber sido capturada en flagrancia– la mujer negó haber secuestrado al menor para ‘amarrar’ a su pareja; no obstante, al final llegó a un preacuerdo con la Fiscalía y aceptó el cargo de secuestro simple agravado, por el que fue condenada hoy. “La mujer cumplirá su sentencia en el penal de El Buen Pastor de Barranquilla”. Dio a conocer el ente investigador.

Estos casos son, lastimosamente, recurrentes. Precisamente hoy el Gaula anunció el rescate de una menor de edad que había sido secuestrada en la localidad de Bosa, en Bogotá. De acuerdo con la Policía, “todos los hechos apuntan a que una joven aparentemente de 17 años de edad, quien hace aproximadamente 15 días había llegado a Bogotá, por medio de una amiga del padre de la bebé fue recomendada para que le colabora con algunas labores, de ahí que se presume esta fue la manera de ganar la confianza de los padres; esperando a la llegada de la noche ejecutar el rapto y emprender huida hacia el municipio de Monterey, en Casanare, donde se hospedaría en la casa de un amigo”.

Hasta allá se trasladaron los agentes para recuperar a la menor que ya fue entregada a sus padres. Al parecer la joven secuestró a la recién nacida para entregársela a una familiar que pretendía engañar a su esposo haciendo pasar al menor como un hijo producto de su relación de pareja. Las autoridades investigan el hecho.
 

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido