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En una acción que tomó apenas cinco minutos, una docena de activistas que incluían militantes de derechos humanos exiliados en Francia y miembros de la organización ecologista internacional Extinction Rébellion, arrojaron litros de sangre falsa en la puerta del consulado colombiano en París, ubicado en el prestigioso sector de los Campos Elíseos.
Según los organizadores, la acción buscaba denunciar la inacción de las autoridades judiciales frente a los casos de niñas indígenas violadas por miembros de las Fuerzas Armadas y, de manera más general, la violencia recurrente de los militares hacia las comunidades indígenas.
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Según uno de los participantes colombianos, la idea de realizar una acción conjunta con Extinction Rébellion busca darle mayor visibilidad en Europa a la problemática de los indígenas en Colombia y en sus palabras “salir de esa burbuja que nos hace pensar que las causas son sólo nacionales cuando se trata de problemas que están afectando comunidades alrededor de todo el mundo”.
Fundada en el Reino Unido en 2018 y presente en 56 países, Extinction Rébellion es una organización ecologista que reivindica la desobediencia civil como método para crear conciencia y alertar sobre la inacción de los poderes públicos frente a la crisis climática y los excesos de la globalización.
Su acción más reputada en Francia fue la toma, el pasado 20 de febrero, de la sede del fondo de inversiones BlackRock en un momento en el que el gobierno francés debatía una polémica reforma de pensiones que, según el movimiento, buscaba beneficiar a dicha multinacional.