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La periodista Mar Centenera, del diario El País de España, comentó que la única pregunta que quedaba por resolver tras el intento de magnicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández era, por qué Fernando Sabag Montiel había intentado acabar con la vida de la política más poderosa de Argentina.
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“No solo no hay una respuesta a esa incógnita, sino que crecen las dudas”, escribió Centenera. Y es que las cosas parecen complicarse con los días. Le contamos algunos de los enredos y datos claves en esta investigación.
¿Qué pasó con el celular del detenido?
La Policía Federal Argentina habría formateado el celular que el agresor portaba el día que atacó a la vicepresidenta. Los peritos informáticos encargados de desbloquear el celular para acceder a su contenido habrían generado que el aparato se reiniciara y volviera a estado de fábrica, según informaron medios locales.
“La Policía de Seguridad Aeroportuaria recibe el celular (…) Una leyenda señalaba ‘error’ y cuando lo desbloquean lo encuentran formateado de fábrica, como si fuera nuevo y sin datos guardados”, se lee en una publicación del diario La Nación de Argentina. Es decir, se perdió información clave que podría haber ayudado a determinar si Sabag Montiel actuó con otros cómplices.
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“Es gravísima la responsabilidad de la jueza, el fiscal y los que manipularon el celular del imputado”, escribió en sus redes sociales, el abogado de la vicepresidenta, Gregorio Dalbón. ”De confirmarse la información de algunos periodistas, iniciaremos otra causa contra todos los responsables de tremendo ‘error’ judicial, y/o posible encubrimiento agravado”, aseguró.
El ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, negó la participación de la Policía Federal en este asunto.
La novia de Sabag Montiel
La mujer, identificada como Brenda Uliarte, fue detenida este domingo en Buenos Aires por orden de la jueza que investiga los hechos. Uliarte quedó grabada en compañía de Sabag Montiel el mismo jueves que ocurrió el atentado, según la prensa, contrariamente a su versión inicial de que no lo había visto en las 48 horas anteriores a los hechos.
La joven de 23 años había dado una entrevista a la televisión en la que sostuvo que convivía con él desde hacía un mes, que no sabía que tenía armas y que tampoco le había hablado de Cristina Fernández.
¿Otros implicados?
Gregorio Dalbón, abogado de Kirchner, señaló que el hombre que atacó a la vicepresidenta “no actuó solo”. El abogado había señalado que, según sus propias indagaciones, hubo eventos preparatorios y que otras personas estaban enteradas de las intenciones del atacante.
De hecho, este domingo, la jueza María Eugenia Capuchetti decretó el secreto de sumario, es decir, que las diligencias de la investigación permanecerán secretas hasta la apertura del juicio. Esto porque la jueza sospecha que Sabag Montiel no actuó solo.
“Fuentes judiciales dijeron a La Nación que ya reconstruyeron el camino del agresor; cómo llegó y si lo hizo acompañado, pero advirtieron que se trata de información que buscan preservar con la declaración del secreto”, se lee en la publicación del diario argentino.
El arma
Un informe de la Policía Federal Argentina determinó que el arma incautada tras el intento de asesinato contra Cristina Fernández tiene rastros de ADN que coincidirían con el de Fernando André Sabag. Las muestras se hallaron, según datos de CNN, en el gatillo, corredera y empuñadura de la pistola Bersa calibre 32.
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Este informe comprometería al detenido, pues la pistola no estaba en el momento de los hechos en posesión de Sabag Montiel, quien le habría robado el arma a un amigo. De hecho, él no figura como legítimo usuario de armas de fuego en los registros de la Agencia Nacional de Materiales Controlados.
Los testigos
Este lunes, algunos amigos del detenido declararon como testigos y aportaron voluntariamente sus celulares a las autoridades. Debido al secreto de sumario, no se conocieron detalles sobre el asunto. Sin embargo, el viernes, durante una entrevista en Telefé, explicaron que recibieron amenazas.
“No somos cómplices de lo que pasó. Estamos recibiendo amenazas todo el tiempo, me amenazaron de muerte, nos están diciendo que somos un grupo terrorista”, sostuvo uno de ellos en ese momento. Los datos recopilados este lunes quedarán bajo análisis de los investigadores, y serán de utilidad para reconstruir diálogos e información clave.
Con información de Efe y Afp*
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