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Un asistente del ex primer ministro Nawaz Sharif formuló la advertencia horas después de supuestos ataques de proyectiles estadounidenses a bastiones del Talibán y al-Qaida en las regiones fronterizas tribales. Funcionarios de inteligencia y testigos dijeron que unas 12 personas murieron en el ataque por la madrugada en Waziristán del Norte. No se conocían sus identidades.
El gobierno y los militares paquistaníes han presentado enérgicas protestas a Washington por los ataques y especialmente por una incursión de infantería en Waziristán del Sur la semana pasada.
Los líderes políticos, incluyendo el nuevo presidente Asif Ali Zardari, han reiterado su disposición a combatir el extremismo islámico violento. No han amenazado retirar su cooperación. Pero son sensibles a la opinión pública en Pakistán, que es hostil a la política estadounidense en la región.
Y el hecho de que Sharif, quizás el político más popular en la nación, ventile el asunto podría dificultar al gobierno mantener la estrecha alianza con Washington forjada por el predecesor de Zardari, Pervez Musharraf.
“En estos momentos debemos dejar en claro a los otros países que Pakistán no tolerará dichas acciones”, dijo Ahsan Iqbal, un líder del partido de Sharif, Liga-N Musulmana de Pakistán. “Si continúan, entonces Pakistán podrá considerar retirarse completamente de esta guerra antiterrorista”.
Iqbal y otro líder del partido instaron al gobierno a convocar urgentemente al parlamento para debatir una respuesta de Pakistán.
“El parlamento debe ser convocado con un temario único porque la nación está bajo amenaza de guerra”, dijo Chaudhry Nisar Ali Jan. “Independientemente de donde esté la amenaza, todo centímetro de este país es soberano. Cada centímetro de este país es sagrado”.
Funcionarios estadounidenses han manifestado creciente frustración de que milicianos del Talibán y al-Qaida hayan establecido bases en las regiones fronterizas en Pakistán desde las cuales apoyan la creciente insurgencia en Afganistán.
El presidente estadounidense George W. Bush aprobó secretamente en julio operaciones trasfronterizas más agresivas, según revelaron a la Associated Press funcionarios estadounidenses en ejercicio y retirados.
El mayor Murad Jan, un vocero del ejército, dijo que el nuevo ataque con cohetes ocurrió a 6 kilómetros al nordeste de Miran Sha, el principal pueblo de Waziristán del Norte. No dio detalles de bajas.