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El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, defendió su forma discreta de abordar el tema de los derechos humanos, ante acusaciones de no haber tratado el caso del encarcelado disidente Nobel de la Paz, Liu Xiaobo, con el presidente Hu Jintao en su reciente viaje a China.
Durante una reunión la noche del jueves para marcar el Día Internacional de los Derechos Humanos, un día antes de la ceremonia de entrega del Nobel, Ban aseguró que los derechos humanos "están en el corazón de la identidad de las Naciones Unidas".
"A veces es preferible expresarse enérgicamente, en público. Pero en otras, una diplomacia menos visible puede ser el camino acertado", aseguró Ban sin abordar directamente las críticas de que es objeto, ni mencionar al premio Nobel de la Paz 2010, quien purga una pena de 11 años de cárcel en China.
El viernes en Oslo, la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz se realizó de forma simbólica sin el laureado. Un silla vacía y un retrato gigante de Liu Xiaobo sonriente simbolizaron su presencia.
Liu Xiaobo, uno de los dirigentes del movimiento de la plaza Tiananmen en 1989, fue condenado por "subversión del poder del Estado" por haber participado de la redacción de la "Carta 08", un texto que reclama la democratización de China.