Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
“No rechazamos la cooperación antidrogas de EE.UU., la demandamos y exigimos (….) bajo un enfoque de corresponsabilidad”, apuntó el ministro al recordar que ese país norteamericano y la Unión Europea “son los mercados más grandes de la droga”.
Además, Rada pidió al Gobierno de Estados Unidos que no desvíe la ayuda en otros sentidos y que respete la soberanía nacional de Bolivia. Estas declaraciones se producen once días después de que el presidente Morales anunciase la suspensión indefinida de las operaciones de la agencia antidrogas estadounidense (DEA) en Bolivia luego de acusarla de “espionaje” y “conspiración”.
Los funcionarios de la DEA deben salir de Bolivia en un plazo de tres meses, según el Gobierno.
Para suplir a este organismo, el Ejecutivo boliviano apuesta por la regionalización de la lucha antinarcóticos y la cooperación internacional.
En este sentido, el Ministerio de Gobierno solicitará al Estado un presupuesto de 20 millones de dólares para “nacionalizar” esa lucha contra el narcotráfico, lo que supone cuatro millones más que los que Estados Unidos otorgó como ayuda entre septiembre de 2007 y el mismo mes de 2008.
Así mismo, Bolivia planteará a Brasil, Argentina, Paraguay, Chile y Perú ejecutar operaciones fronterizas conjuntas contra traficantes en una serie de reuniones encabezadas por el ministro Rada que comienzan mañana en la capital brasileña.
“Me trasladaré a Brasilia para reunirme con autoridades de ese país para explicarles la nueva estrategia de la lucha antidrogas y cómo debemos encarar estos temas de manera bilateral, para duplicar o triplicar esfuerzos”, dijo el responsable del Interior.
Rada propondrá a los países vecinos traducir “en acuerdos antinarcóticos sostenibles” la cooperación fronteriza ya existente, lo que, a su juicio, significará la inversión de recursos por parte de ambos países.