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Domingo de luto para Cuba

Con la muerte de Juan Almeida comienza a extinguirse la cúpula clásica de la Revolución.

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Juan Almeida era más que un referente dentro de la Revolución Cubana. Muchos lo consideraban todavía hoy uno de los miembros más importantes de la nomenclatura, con Fidel y Raúl Castro, a quienes fue fiel toda su vida y a quienes sirvió como hombre de consensos y mediador de confianza durante medio siglo. Fue siempre un importante equilibrio dentro de la cúpula de poder. Junto con Ramiro Valdés y Guillermo García era uno de los tres últimos comandantes históricos de la Sierra Maestra que quedaba vivo.

El domingo la bandera cubana ondeó a media asta y el presidente del país, Raúl Castro, viejo compañero de luchas, dejó frente a su fotografía, en la Plaza de la Revolución, una rosa en honor a su memoria. Miles de habaneros desfilaron después ante la imagen  del comandante, quien pidió que su cuerpo no fuera expuesto al público.

Almeida fue el primer negro que se sumó a la lucha insurreccional de Fidel Castro y quien más alto llegó en el gobierno revolucionario. En el momento de su muerte era diputado, vicepresidente del Consejo de Estado, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC) y presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.

Fue también el más “popular” de los comandantes, en cuanto a representante de la cultura criolla. Era autor de unas 300 canciones, algunas muy conocidas, como Lupita o Dame un traguito, y de una docena de libros, casi todos dedicados a la historia de la Revolución.

Nació en La Habana el 17 de febrero de 1927. Era el segundo de 12 hermanos, un sencillo albañil hasta que, tras el golpe de Estado de Fulgencio Batista, en 1952, se sumó al grupo revolucionario de Castro. Su historia de aquellos días es la de la Revolución. En 1953 participó en el frustrado ataque al Cuartel Moncada, que marcó el inicio de la lucha armada contra Batista. Junto con Fidel y Raúl estuvo en la cárcel y en 1955 partió con ellos al exilio en México. En diciembre de 1956 formó parte del grupo de 82 expedicionarios del yate Granma que desembarcó en el oriente de la isla.

En la lucha de la Sierra Maestra se destacó pronto como líder guerrillero. Fue ayudante de Fidel Castro en la montaña y uno de los primeros comandantes que el líder cubano nombró, junto con el Che Guevara y Raúl Castro.

En marzo de 1958, al mismo tiempo que Raúl fundaba con 65 hombres el segundo frente guerrillero, Almeida fue enviado a abrir un tercer frente de batalla al noroeste de Santiago de Cuba. Dirigió allí su tropa hasta la victoria guerrillera, el 1° de enero de 1959.

Era uno de los rostros visibles de la Revolución y representante de un liderazgo que llega a su final: Fidel Castro tiene 83 años; el presidente Raúl Castro y su vicepresidente primero, José Ramón Macado Ventura, 78; Ramiro Valdés tiene 77 años.

El gobierno cubano declaró el domingo duelo oficial en la isla. Sus restos serán inhumados en un mausoleo en la Sierra Maestra.

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