
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Estados Unidos anunció este lunes el deseo de retornar a la Unesco tras cinco años en que su asiento permaneció vacío a causa de las decisiones de Donald Trump. A través de un comunicado, esta división de la ONU que trata temas de educación, cultura y ciencia, anunció que desde Washington se están haciendo los trámites para su regreso al órgano internacional.
En 2018, Trump, que llevaba pocos meses en la Casa Blanca, anunció su decisión de retirarse de la organización debido a que, según él, había un marcado “sesgo antiisraelí”. La decisión fue respaldada por Israel, y ese mismo año ambos países abandonaron el órgano sin mediación alguna.
En aquel momento se lamentó la decisión de Trump, pues la Unesco era un lugar diplomático en el cuál más de 190 países buscaban soluciones y caminos hacia la paz. Por ejemplo, Irina Bukova, directora general de la organización en ese entonces, explicó que la retirada de Washington era un debacle para los propósitos del organismo.
“La universalidad es esencial para la misión de la Unesco y para construir la paz y la seguridad internacional frente al odio y la violencia, para la defensa de los derechos humanos y de la dignidad humana”, dijo la funcionaria en ese momento.
📝 Sugerimos: Operación silenciosa: por fin empezó la contraofensiva en Ucrania
“Me alegro de este fuerte voto de confianza”, celebró Audrey Azoulay, directora general de la organización, que, ante los miembros, celebró “un gran día para la Unesco, para el multilateralismo”.
Azoulay informó este lunes de las intenciones de Washington a los 193 países miembros de la organización de la ONU, que deben ahora decidir por mayoría, en una votación prevista en julio, si aceptan el reingreso.
Para Azoulay, supone no sólo el respaldo de lo que es el centro del mandato de la Unesco, “la cultura, la educación, las ciencias, la información”, sino también la forma en se está llevando a cabo. Es decir, un reconocimiento a su propio liderazgo al frente.
A ese respecto, la Unesco hizo hincapié en que desde que la exministra francesa asumió sus funciones en noviembre de 2017 ha mediado para “calmar las tensiones políticas y lograr consenso en los temas más sensibles como Oriente Medio”.
Además, señaló que con las nuevas iniciativas que se han tomado la Unesco aborda “plenamente desafíos contemporáneos” como las cuestiones éticas que rodean el uso de la inteligencia artificial o la protección de los océanos.
Eso sin olvidar “nuevas campañas emblemáticas” como la reconstrucción de la ciudad antigua de Mosul, en Irak (después de haberla reconquistado a las fuerzas del Estado Islámico), con las que la Unesco ha retomado “sus ambiciones históricas”.
Y tampoco “las reformas administrativas” que desde 2018 han hecho la organización “más eficaz y saneada financieramente”.
📝 Sugerimos: Silvio Berlusconi, grandeza y decadencia de un icono de Italia
“El regreso de Estados Unidos proporcionará un nuevo impulso necesario”, aseguró la representante de Brasil durante la reunión.
Incluso el embajador de China ante la Unesco, Yang Jin, anunció que no se opondrá al regreso de Washington y que su país está listo “para trabajar con todos los Estados miembros, incluso con Estados Unidos”.
La decisión estadounidense llega en un contexto de rivalidad cada vez más fuerte con China, que desea transformar el orden internacional creado tras la Segunda Guerra Mundial y del que la Unesco es una rama.
Pero la administración estadounidense de Joe Biden considera que la ausencia de EE. UU. permite a China tener más influencia en las reglas sobre inteligencia artificial. En 2021, la Unesco elaboró recomendaciones sobre la ética y la IA.
“Creo que deberíamos volver a la Unesco, no para hacerle un regalo, sino porque las cosas que pasan en la Unesco son importantes”, declaró en marzo en el Senado el secretario de Estado norteamericano Anthony Blinken.
Además, Rusia, China e Irán forman parte de la organización, que desde la invasión rusa de Ucrania lanzada en febrero de 2022, vivió debates tensos.
US$619 millones de deuda
Desde 2011 y la admisión de Palestina en la Unesco, Washington suspendió su financiación a esta organización de promoción de la Cultura, la Educación y las Ciencias, pese a representar el 22 % del presupuesto total.
La deuda estadounidense contraída entre 2011 y 2018 con esta organización con sede en París se eleva ahora a US$619 millones, una cifra superior al presupuesto anual de la Unesco, estimado en US$534 millones.
📰 También recomendamos: Ted Kazcynski, el hombre que instaló el terrorismo por correspondencia en EE. UU.
Washington informó en su carta que pidió al Congreso estadounidense el desembolso de US$150 millones para el ejercicio fiscal de 2024, una contribución que continuará los años siguientes “hasta la liquidación de los atrasos”.
“El nuevo dinero estadounidense hará mucho bien a la Unesco”, estimó un diplomático de esta organización, que recordó que la suspensión de las contribuciones provocó “grandes dificultades”.
A diferencia de lo ocurrido con Trump, este diplomático indicó que las relaciones con la administración Biden “son bastante extraordinarias” y que el presidente y la primera dama Jill Biden se “implicaron” en el regreso.
Estados Unidos abandonó por primera vez la Unesco en 1984, bajo la presidencia de Ronald Reagan, por su supuesta inutilidad y sus excesos presupuestarios, regresó en octubre de 2003 y volvió a salir unos 15 años después.
👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.