
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El Gobierno de EE.UU. impuso hoy sanciones económicas contra siete oligarcas y 17 funcionarios rusos, entre ellos el yerno del presidente Vladimir Putin, por su participación «en acciones perversas en todo el mundo», incluido el «intento de socavar las democracias occidentales».
«Los oligarcas y las élites rusas que se aprovechan de este corrupto sistema ya no estarán aislados de las consecuencias de las actividades desestabilizadoras de su Gobierno», afirmó Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de Estados Unidos en un comunicado.
Mnuchin subrayó, además, que «el Gobierno ruso está involucrado en acciones perversas en todo el mundo, incluida la continuada ocupación de Crimea y la instigación de violencia en el este de Ucrania». También mencionó que el Kremlin se dedica a proporcionar «al régimen sirio de Bashar al Asad material y armas para bombardear a sus propios civiles» y lo vinculó a los intentos de «socavar las democracias occidentales y maliciosas actividades cibernéticas».(En contexto: «Rusia ha tomado un camino lamentable»: EE.UU. ante expulsión de sus diplomáticos)
Entre los sancionados figuran Kirill Shamalov, yerno de Putin y uno de los principales accionistas de la empresa energética Sibur, y el multimillonario Oleg Deripaska, fundador de la empresa eléctrica En+ Group. También fueron incluidos en la lista altos cargos del Gobierno de Moscú, como Nikolai Patrushev, secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, y Alexander Torshin, presidente adjunto del Banco Central de Rusia, entre otros.
Como consecuencia, quedan congelados los activos que estas personas y entidades puedan tener bajo jurisdicción estadounidense y se prohíbe las transacciones financieras con ellos.
El anuncio del Tesoro de hoy se suma a las sanciones del pasado 15 de marzo, en las que Washington designó a cerca de una veintena de ciudadanos rusos por su intento de interferir en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 a través de ataques cibernéticos.La reacción, por parte del gobierno del presidente ruso, Vladimir Putin, parece que no demorará mucho tiempo. Hace unas horas, la cancillería de ese país anunció: «No dejaremos el ataque actual ni cualquier otro ataque antirruso sin una respuesta dura».