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La secretaria de Estado adjunta para Asuntos Africanos estará mañana en Kinshasa, la capital de la RDC, “para efectuar gestiones políticas y diplomáticas”, y hablar con los líderes del país, explicó el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, en su rueda de prensa diaria.
Frazer también abordará el conflicto con las autoridades ruandesas, a las que la RDC acusa de apoyar a las tropas rebeldes lideradas por el general renegado Laurent Nkunda, de la etnia tutsi.
La enviada especial de EE.UU. al Congo no prevé hablar con representantes de los rebeldes del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) sobre los combates en las afueras de la ciudad de Goma entre fuerzas gubernamentales y las tropas de Nkunda.
“Estamos trabajando para, lo mejor que podamos, minimizar o calmar las tensiones, trabajar en el lado político y apoyar a la ONU (a través de su misión en el Congo) para desplegar más tropas en el país y proporcionar más capacidad” para actuar, señaló el portavoz.
“La violencia en el este del país nos preocupa profundamente”, dijo McCormack, quien en anteriores declaraciones instó a todas las partes a respetar el proceso de paz firmado en Goma y el comunicado de Nairobi y renunciar, como consecuencia, al uso de las armas.
En un comunicado del martes, urgió asimismo al CNDP y a su líder Nkunda a que reanuden el diálogo con el Gobierno democráticamente electo del Congo, abstenerse de emplear la violencia, rectificar su llamamiento anterior de revolución abierta contra el Ejecutivo y volver a sus posiciones previas al 28 de agosto.
Por último, pidió a la Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), una de las milicias presentes en el este del Congo, a que renuncie a las armas y que se desmovilice.
Los rebeldes continuaron hoy sus enfrentamientos con las fuerzas del Gobierno congolés en las poblaciones de Kibumba y Rutshuru, a las puertas de Goma, la capital de la provincia de Kivu Norte.
La situación humanitaria en las provincias del este del Congo es crítica, dado que la violencia ha dejado sin hogar a decenas de miles de ciudadanos.
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha cifrado en 45 mil el número de desplazados que han abandonado dos campamentos en Kibati, a 10 kilómetros de Goma.
Además, más de 1.000 congoleses han huido a la vecina Uganda en las últimas 24 horas y cientos más esperan poder cruzar la frontera para escapar del conflicto, indicó el organismo.