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Estados Unidos inició el proceso para suspender los beneficios arancelarios a Bolivia por su presunta falta de cooperación contra el narcotráfico, este programa, conocido como Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y Erradicación de Drogas (ATPDEA) , permite la entrada de gran parte de los productos bolivianos al mayor mercado del mundo sin el pago de impuestos aduaneros.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció la medida en una declaración enviada a su Representante de Comercio Exterior, Susan Schwab.
“Las acciones recientes de la administración de (Evo) Morales en relación a la cooperación en el combate contra los narcóticos no son las de un socio y no cumplen las normas de este programa”, dijo Schwab en un comunicado.
El fin del programa y la subida de las tasas aduaneras no serán inmediatos. Luego de la publicación de un aviso en el diario oficial de Estados Unidos se abrirá un período de comentarios públicos de 30 días y posteriormente habrá una audiencia pública, cuya fecha aún no se ha determinado, informó a Gretchen Hamel, una portavoz de la oficina de Schwab.
Solo entonces el presidente podrá suspender el programa, para lo que no requiere de la autorización del Congreso, según Hamel. Dado que es un beneficio unilateral que concede Estados Unidos a los países andinos, su Gobierno puede interrumpirlo libremente.
La medida llega en uno de los momentos de mayor tensión entre los dos países en su historia. El pasado 10 de septiembre Morales expulsó al embajador de Estados Unidos en Bolivia, Philip Goldberg, a quien acusó de alentar a la oposición contra su Gobierno.
Estados Unidos respondió con la orden de salida del representante de Bolivia ante la Casa Blanca, Gustavo Guzmán. Para Michael Shifter, vicepresidente del Diálogo Interamericano, un centro de estudios en Washington, “este tipo de castigo va a agravar la relación” entre los dos países.
A su juicio, “la medida ha sido tal vez demasiado precipitada, tenían que haber dejado que las cosas se calmen”.
La ATPDEA vence en diciembre y pese a la confrontación entre ambas naciones, el Gobierno de Morales había solicitado su renovación al Congreso de Estados Unidos.
No obstante, su extensión para Bolivia ya estaba en entredicho, dada la ausencia de embajador estadounidense en La Paz y el empeoramiento general de las relaciones.
En su comunicado, Schwab hizo una lista de agravios, como la expulsión por parte del Gobierno de Morales de las principales áreas de producción de coca del país de representantes de la Agencia de Desarrollo Internacional de EE.UU. (USAID) y de la Dirección de Control de Drogas (DEA).
También apuntó la subida “notable” de la producción de cocaína, el “fracaso” del Gobierno a la hora de acabar con el mercado ilícito de coca y su política en favor de aumentar los cultivos legales de esa planta.
Hace diez días, Bush señaló oficialmente a Bolivia como uno de los países que habían “fallado manifiestamente” en la lucha contra el narcotráfico en el último año, pero no le impuso sanciones porque, según él, perjudicaría a los intereses de Estados Unidos.
La suspensión eventual de los beneficios supondrá un golpe para los exportadores bolivianos. En 2007 Bolivia vendió en Estados Unidos bienes por valor de 362 millones de dólares e importó bienes por 278 millones, según cifras de Washington.
Las principales exportaciones de Bolivia a Estados Unidos el año pasado fueron joyas, petróleo y estaño.