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El plenario del Senado brasileño, tras un mes y medio de debates y de marcadas divergencias entre oficialistas y opositores, tiene previsto votar mañana, en última y definitiva instancia, el protocolo de adhesión de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur).
La inclusión de esta votación en la pauta de la última semana de trabajo del Legislativo brasileño antes del receso de fin de año fue garantizada mediante un acuerdo entre los voceros de todos los partidos, informó hoy el Senado en su página en Internet.
El acuerdo establece que la pauta de votaciones de la última semana será iniciada este martes precisamente con el proyecto de decreto legislativo por el que se refrenda la adhesión de Venezuela a la unión aduanera integrada por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Los voceros de los partidos también acordaron que los debates sobre el asunto ya fueron agotados el pasado miércoles y que ahora apenas queda pendiente la votación.
El proyecto fue aprobado por la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado a finales de octubre tras una serie de audiencias en la que fueron escuchados hasta líderes de la oposición en Venezuela, y en medio de un fuerte debate entre oficialistas, que defienden la inclusión, y los opositores, que la rechazan.
El debate, que se extendió al plenario del Senado, enfrenta a quienes destacan la importancia de tener un acuerdo de libre comercio con Venezuela, lo que es defendido por los empresarios, y quienes alegan que el carácter supuestamente antidemocrático del presidente venezolano, Hugo Chávez, amenaza el Mercosur y posibles acuerdos del mismo con otros bloques.
Los partidarios de aceptar a Venezuela en el bloque esgrimen argumentos económicos y comerciales, la vecindad geográfica y el fortalecimiento de la integración como principales motivos.
Los opositores se centran en el alegado talante "autoritario" de Chávez, la supuesta deslealtad hacia Brasil en algunos asuntos regionales y la poca utilidad de abrir las puertas del Mercosur a un socio que puede dificultar negociaciones comerciales con otros bloques o países.
La votación de mañana, por lo mismo, medirá las fuerzas del Gobierno y de la oposición en el Senado de Brasil, en donde el presidente Luiz Inácio Lula da Silva no cuenta con una mayoría tan amplia como la que tiene en la Cámara de Diputados, que aprobó la adhesión de Venezuela al Mercosur por amplia mayoría y sin tantas divergencias.
La balanza de fuerzas en la Cámara Alta es tan pareja que los propios oficialistas llegaron a posponer algunos días la votación del proyecto al percibir que la ausencia de algunos senadores aliados podría comprometer el resultado.
El ingreso de Venezuela ha sido aprobado por los Congresos de Argentina y Uruguay, por lo que si es respaldado en Brasil, quedará apenas pendiente del Parlamento de Paraguay, del que el Gobierno de Fernando Lugo retiró temporalmente el proyecto a mediados de este año, tras considerar que no había clima propicio para su aprobación.