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Desde el 21 de agosto de 2015, cuando el presidente Nicolás Maduro decretó el primer cierre fronterizo con Colombia, muchos venezolanos vieron intenciones electorales tras esta medida. Luego llegaron los decretos de excepción, que hoy siguen vigentes para 23 municipios de los estados fronterizos Táchira, Zulia, Apure y Amazonas. Analistas y profesores en Caracas hicieron un estudio y encontraron que en esos municipios en donde se decretó la medida, las urnas no le eran favorables al chavismo.
Con el estado de excepción, las autoridades venezolanas pueden hacer allanamientos sin orden judicial, detener personas y restringir los derechos políticos como asociaciones en lugares públicos. “Si algún grupo en los municipios bajo esta norma decide hacer proselitismo, puede terminar preso, algo que se reflejará en las urnas el domingo, a pesar de que los candidatos se han rebuscado la manera de hacer campaña de cara a la contienda del 6 de diciembre”, explica Ramón Suárez, analista venezolano.
“Vemos con preocupación que en esos estados, en medio de una campaña electoral, también se incluya la restricción de manifestaciones políticas públicas y actos públicos”, dijo el relator para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Édison Lanza. Según el experto, esa prohibición “afecta la libertad de expresión” de electores y candidatos en esos municipios, donde se eligen 19 de los 167 escaños en la unicameral Asamblea Nacional.
Una diferencia que frente a lo que dice gran parte de las encuestas –que le otorgan las mayorías a la oposición– resulta fundamental para el chavismo.
De acuerdo con expertos en política electoral venezolana, el chavismo arranca con 40 diputados fijos, por el diseño y la distribución que otorga el sistema, pero no va a poder ganar en varios circuitos de Miranda y algunas regiones de Zulia y Táchira, con municipios bajo estado de excepción. Los otros estados en la línea de frontera, Apure y Amazonas, son feudos chavistas.
El periódico El Universal, de Venezuela, lo explica así: en 2010 la oposición fue mayoría, o estuvo cerca de serlo, en las entidades que concentran la mayor cantidad de electores del país: Zulia, Miranda, Carabobo, Lara, Aragua y el Distrito Capital, con el 52% de los votos. Pero estas seis entidades apenas eligen a 64 diputados de la Asamblea Nacional, es decir, el 39%. Los parlamentarios restantes (61%) fueron elegidos por los 18 estados restantes, que significan el 48% de los electores y le representaron 98 legisladores al chavismo. Es decir, ganó la oposición en votos por una pequeña diferencia, pero la mayoría en la Asamblea quedó en manos del oficialismo. “Un desequilibrio estructural”, según la Mesa de Unidad Democrática (MUD), que reúne a los partidos opositores.
En Táchira, por ejemplo, reporta la prensa internacional, que no hubo campaña. Los candidatos van casa por casa entregando volantes y explicando sus propuestas. Muchos de los comercios siguen cerrados y no hay afiches de candidatos. De hecho, decía un habitante de esa zona del país a BBC, que “desconozco cuáles son los candidatos”. La situación es similar en San Antonio y otros municipios, en donde no hay ni afiches, ni mítines, ni cubrimiento mediático de las campañas. Sectores con presencia de inmigrantes colombianos.
¿Influirá el voto colombiano en las urnas? Tradicionalmente esta población, consentida por el fallecido Hugo Chávez, votaba a favor del oficialismo. Hoy, ese sector ha perdido mucho terreno. Por eso, desde septiembre, Maduro reiteró el llamado al pueblo colombiano que vive en su país a incorporarse “al trabajo por la paz y la estabilidad del país”. Para ello, convocó a cuatro jornadas de inscripción de colombianos residentes en esa nación para que se incorporen al llamado Nuevo Movimiento Bolivariano de hermanos colombo-venezolanos. Cada fin de semana desde hace cuatro meses se realizan jornadas en Táchira, Zulia, Apure, Amazonas, Vargas, Miranda, Bolívar y Distrito Capital. De acuerdo con Ronald Rodríguez, investigador y profesor del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, “muchos de esos colombianos mantienen la cédula activa para votar pero no con ciudadanía”.
El coordinador de la Misión Electoral de la Unasur, el boliviano José Luis Exeni, aseguró que “luego de reuniones con los diferentes sectores políticos, se ha transmitido un criterio coincidente sobre el sistema electoral venezolano que es sólido, fortalecido y auditable”.