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El nuevo capítulo de la lucha entre Al Qaeda y EE.UU. comenzó hace 10 días cuando el nigeriano Umar Faruk Abdulmutallab intentó hacer estallar un avión de la compañía Northwest Airlines, con casi 300 personas a bordo, poco antes de su aterrizaje en Detroit (Estados Unidos). Cuando fue detenido, el terrorista confesó haber recibido entrenamiento por Al Qaeda en Yemen.
Días después, en Dinamarca, un somalí de 28 años trató de matar a Kurt Westergaard, el autor de una polémica caricatura de Mahoma. El hombre, según reveló la policía danesa, está relacionado con terroristas somalíes del grupo Al-Shabab, vinculado con Al Qaeda. Parece que el asesinato de Westergaard iba a ser el detonante de una ofensiva en Somalia.
Según informaciones de inteligencia estadounidense, los rebeldes yemeníes han enviado armas en los últimos días para apoyar al grupo islámico somalí Al Shabab y esta organización anunció el envío de refuerzos a Yemen.
Ante la amenaza, Estados Unidos anunció el cierre de su embajada en Yemen, medida que fue seguida por el Reino Unido y a la que ayer se sumaron Alemania, Francia y Japón. El principal asesor de asuntos de terrorismo en la Casa Blanca, John Brennan, manifestó que la administración estadounidense dispone de suficiente información como para anticipar que Al Qaeda prepara algún tipo de ataque en Saná en los próximos días. “Sabemos que Al Qaeda está ahí”, declaró.
Lo que aconsejan analistas y expertos en seguridad al presidente Obama es que no sólo concentre su nueva estrategia contra el terrorismo en Yemen. “Sabemos que Somalia y Nigeria, además de otros países africanos, son terreno fértil para el entrenamiento de terroristas, no en vano islamistas somalíes les ofrecieron ayuda a los rebeldes de Yemen”, explicó Malcom Seronal, de la Universidad de Miami.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, Miguel Ángel Moratinos, coincide con los expertos y alerta sobre el peligro terrorista al que está expuesto el norte de África. “El problema no es solamente en Yemen; el problema es lo que ocurre en el norte de África”, aseguró Moratinos.
Yemen tiene frontera con Arabia Saudita, el mayor exportador de petróleo del mundo, y está separado por el estrecho de Adén de otro de los mayores focos de extremismo islámico, Somalia, donde actúa la temida milicia islamista Al Shabab.