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El opositor venezolano Leopoldo López gritó «me están están torturando» desde dentro de la cárcel militar de Ramo Verde, donde se encuentra detenido desde 2014. Así consta en un vídeo que difundió este viernes su esposa, Lilian Tintori, en la red social Twitter. (Lea: Asesinan e incineran a dos policías venezolanos en Caracas)
«Lilian, me están torturando. ¡Denuncien, denuncien! Lilian, denuncia»,ruega López a Tintori, según se escucha en el video de 26 segundos que fue grabado desde las cercanías de la prisión, ubicada a las afueras de Caracas.
#URGENTE: Leopoldo grita desde Ramo Verde. Denuncio que a Leopoldo lo están torturando. Por favor RT/ LT pic.twitter.com/9A8PU4jz3Z
«Leopoldo grita desde Ramo Verde. Denuncio que a Leopoldo lo están torturando», escribió Tintori al pie del vídeo sin más detalles, por lo que se desconoce cuándo fue grabado. Más temprano, la esposa del político venezolano también denunció que su marido lleva 78 días sin acceso a sus abogados y responsabilizó de esta situación al presidente del país, Nicolás Maduro.
«Han pasado 78 días sin que Leopoldo reciba la visita de sus abogados. La visita, la llamada o lo que sea. Leopoldo está incomunicado», declaró Tintori en rueda de prensa. La mujer de López añadió: «Y esta orden denunciamos que la dio en televisión Diosdado Cabello», en referencia al primer vicepresidente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
«Es irregular, es una violación a sus derechos», agregó Tintori, que dijo no haber podido visitar a su marido en 19 días y anunció un nuevo viaje hoy al penal de Ramo Verde para intentar acceder a la cárcel y ver a su esposo. Tintori hizo un llamamiento a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (un órgano de la Organización de Estados Americanos), para que intervenga en el caso de López y dijo que el representante venezolano ante este organismo bloqueó su intento de presentar argumentos ante la comisión.
López fue condenado en septiembre de 2015 a casi 14 años de prisión como responsable de los disturbios ocurridos al final de una marcha antigubernamental en 2014, en los que murieron tres personas. El político de 46 años ha sido declarado «preso de conciencia» por Amnistía Internacional (AI).