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Un informe presentado por el diario El Nacional muestra que el temido colapso de la central hidroeléctrica de Guri, la más grande de Venezuela, será el 6 de abril próximo, cuando el embalse tocará la cota de agua de 240 metros sobre el nivel del mar.
"Ese es el Día D si continúa el ritmo de caída de 13 centímetros diarios de acuerdo con las declaraciones de funcionarios", señaló el experto Johan Gathman, según el informe del diario caraqueño reseñado en su página electrónica.
Dice el estudio que "que quedarían 55 días hábiles para la paralización de la generación de electricidad desde Guri".
El informe aclara que "pese al apagado de las máquinas de la central, ella deberá seguir fluyendo agua para que Macagua y Caruachi puedan producir 3.500 megavatios necesarios para alimentar el sistema eléctrico nacional".
El río Caroní, localizado en el estado Bolívar en el sur del país, tiene actualmente 3 desarrollos hidroeléctricos que son Guri, Macagua I y II y Caruachi con una potencia instalada de 10.000, 3.800 y 2.160 Mw, respectivamente, precisa el informe.
El informe de Electrificación del Caroní -empresa que maneja las centrales mencionadas- indica que Guri trabaja a 63% de su capacidad y aporta a la demanda nacional 6.000 Mw. Pero esa energía depende del agua depositada en el embalse, cuyo nivel cae día a día.
El fenómeno climático El Niño atrapó a Guri en un momento de delicado balance, pues sus turbinas y equipos reciben un mantenimiento mayor desde enero de 2001 hasta diciembre de 2014.
Esta última fecha se pospuso porque se suspendieron las obras de parada programada para suplir la energía que debían aportar proyectos de generación térmica que no entraron en servicio.
Fuentes del sector eléctrico -que solicitaron no revelar sus nombres- informaron que oficialmente Guri tiene siete turbinas fuera de servicio, de las cuales la 2 y la 6 registran daños por problemas de vibración que impiden la generación eficiente de 1.000 Mw.
El Gobierno del presidente Chávez hace desesperados esfuerzos para tratar de evitar que el país se apague, por la sequía de los embalses acentuada por el fenómeno de El Niño y por la improvisación en la construcción de nuevas generadoras.