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Tras cruzar la frontera, tres helicópteros de combate atacaron esta madrugada la población fronteriza de Angurada, en el área de Birmal, aseguró en un comunicado el gobernador de la Provincia de la Frontera Noroeste (NWFP), Owais Ahmed Ghani, según la agencia oficial APP.
Ghani, que acusó del ataque a las “fuerzas aliadas” destacadas en la vecina Afganistán, dijo que entre las víctimas mortales hay mujeres y niños.
“Es indignante”, protestó el gobernador, quien calificó lo ocurrido de asalto directo a la soberanía de Pakistán y conminó al Ejército del país a defenderla dando la respuesta “apropiada” a este tipo de ataques.
Los helicópteros aterrizaron en la zona y sus tropas asaltaron varias viviendas, según las versiones oficiales. Los cadáveres de las víctimas y los heridos fueron trasladados a un hospital, mientras los lugareños protagonizaron una protesta por la incursión de las fuerzas extranjeras, informó el canal Geo TV.
En un comunicado, el Ejército cifró en siete el número de víctimas “inocentes” contabilizadas y aseguró que fueron dos los helicópteros que aterrizaron en la zona.
El portavoz militar, Athar Abbas, “condenó enérgicamente este asesinato”, por el que acusó a las fuerzas de la coalición que EE.UU. lidera en Afganistán.
“Semejantes actos de agresión no contribuyen a la causa común de lucha contra el terrorismo y la insurgencia en el área”, advirtió el portavoz militar.
Abbas añadió que el Ministerio de Exteriores ha presentado una protesta formal al Gobierno de EE.UU. y destacó que el Ejército paquistaní se reserva “el derecho a la defensa propia y a la represalia para proteger a sus ciudadanos y soldados de las agresiones”.
En otro comunicado, el Ministerio de Exteriores calificó de “inaceptable” y de “provocación grave” el “asalto” en Angurada, del que responsabilizó a “tropas de la coalición/ISAF”, sin distinguir entre la fuerza bajo mando de EE.UU. o las tropas ISAF comandadas por la OTAN, que incluyen soldados norteamericanos.
Según Exteriores, el ataque causó una “inmensa pérdida de vidas civiles” y añadió que “tales acciones son contraproducentes” pues “socavan la base misma de la cooperación” entre Pakistán y EE.UU. para combatir el terrorismo y la insurgencia.
En otra nota oficial, el primer ministro, Yusuf Raza Guilani, condenó el ataque, que atribuyó a tropas de la ISAF, y advirtió que “ninguna fuerza exterior puede permitirse atacar el territorio paquistaní”.
“Pakistán es un país soberano completamente capaz de combatir a los elementos terroristas y extremistas dentro de sus fronteras”, aseveró Guilani.
En la región tribal de Waziristán del Sur tiene su base de operaciones el líder talibán Baitulá Mehsud, quien dirige el movimiento Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), que agrupa a los grupos talibanes locales y que fue ilegalizado hace nueve días por el Gobierno. En los últimos meses, el TTP ha reivindicado la autoría de varios atentados en Pakistán.