Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Algunos lo recuerdan con ira y piden que no regrese, mientras que en otros despierta compasión. “Es un viejo, tiene 77 años y debería ser recluido en una prisión especial”, pidió su representante legal en el país centroamericano. El ex hombre fuerte de Panamá llegará mañana en la tarde, extraditado desde París, tras 20 años de prisión en Estados Unidos y casi dos en Francia por narcotráfico y lavado de dinero.
Y es que en dos décadas muchas cosas han cambiado en ese país, que hoy ha logrado la reconciliación y está en pleno boom económico, diametralmente opuesto al país en bancarrota y atravesado de odios que dejó. Noriega, que será alojado en una celda individual bajo condenas por asesinatos y torturas que suman 60 años, genera curiosidad para vastos sectores de una población joven (27 años promedio) y para la cual Noriega nunca fue otra cosa que un personaje de libros de historia. “El Panamá actual es 180 grados diferente al de aquella época de Noriega”, dijo a la AFP Felipe Chapman, socio director de la firma de asesoría económica y financiera Indesa.
Por lo pronto, el exdictador será sometido hoy a su último examen médico, luego del cual abordará un avión rumbo a Panamá.